El subdirector de la cárcel y un subprefecto están acusados por encubrimiento de la muerte de Federico Rey Ramírez el pasado miércoles ante un motín que dejó varios heridos en la Unidad Penitenciaria N° 23. Los internos habían declarado que Federico había muerto a puñaladas, pero la autopsia determinó que tenía dentro una bala de plomo.

Por orden del juez Adrián Villagra, luego de una serie de allanamientos en La Plata y Santa Teresita, fueron arrestados esta mañana, el subdirector de la cárcel y un subprefecto. Además ordenó la detención de una alcaide mayor, que es la sospechosa de ejecutar los disparos desde una torre de vigilancia, pero está prófuga.

Los incidentes comenzaron cuando los internos de la Unidad Penitenciaria nº24 de Varela decidieron hacer una Huelga de Hambre para pedir por sus derechos, los que incluían medidas de seguridad por el coronavirus, un sector de los reclusos se habrían opuesto a ciertas medidas, por lo que iniciaron una revuelta, en la que debieron intervenir los agentes del Servicio Penitenciario.

Uno de los efectivos del lugar entregó a la división Asuntos Internos del SPB tres cartuchos vacíos de postas rojas de plomo, que un jefe de la cárcel le dijo – según aseguró en su testimonio – “hacelos desaparecer”

En cuanto a la alcaide mayor de 33 años, su defensa presentó un pedido de eximición de prisión, pero le fue denegado y continúan con su búsqueda.