Presos reubicados en penal de máxima seguridad tras transmisión en vivo desde la cárcel

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Cuatro internos del Complejo Penitenciario N°2 de San Felipe, en Mendoza, fueron trasladados esta semana a un módulo de máxima seguridad tras aparecer brevemente en una transmisión en vivo de un popular streamer porteño. El hecho reaviva la preocupación por la circulación de teléfonos móviles dentro de los penales y pone bajo la lupa los controles internos.

Qué pasó en la transmisión

El episodio se produjo durante una sesión de videollamadas aleatorias por la aplicación OmeTV que el influencer Valentín Melo, con cientos de miles de seguidores, emitía en vivo por la plataforma Kick. En apenas segundos, el sistema conectó la transmisión con cuatro personas que estaban dentro del Módulo 8B de San Felipe.

En el fondo del cuadro se distinguía un mural que permitió identificar el lugar; los detenidos confirmaron su ubicación y la interacción terminó cuando el streamer cortó la conexión y más tarde compartió un clip en Instagram.

Acción del Servicio Penitenciario y destino de los internos

Tras una requisa en el módulo involucrado, agentes del Servicio Penitenciario de Mendoza incautaron varios dispositivos. Las autoridades reportaron el secuestro de cinco teléfonos.

Los cuatro presos fueron trasladados al Complejo Penitenciario Almafuerte I, ubicado en Luján de Cuyo, y alojados en el Módulo de Alojamiento de Muy Alto Perfil de Cacheuta, que aplica un régimen de aislamiento y custodia permanente para reducir todo contacto con el exterior.

  • Fecha del episodio: domingo 30 de julio de 2026.
  • Plataformas involucradas: OmeTV (video aleatorio) y Kick (streaming).
  • Lugar de la transmisión: Módulo 8B del penal de San Felipe, Mendoza.
  • Dispositivos incautados: cinco teléfonos celulares.
  • Medida tomada: traslado de los internos al módulo de muy alto perfil en Almafuerte I (Cacheuta).

Investigación interna y represión de la entrada de móviles

El inspector general de Seguridad provincial ordenó una pesquisa para determinar cómo ingresaron los teléfonos al módulo y cuándo se realizó la última requisa en esa celda. La pesquisa también incluye al personal del módulo B de San Felipe.

Las autoridades sostienen que desde diciembre de 2023 se reforzaron los controles y se implementó un sistema único para regular los ingresos a los penales, con nuevas tecnologías y operativos de requisa. Pese a ello, este suceso expone que aún persisten puntos débiles operativos y logísticos.

Qué implica para la seguridad y la gestión penitenciaria

El episodio obliga a volver a evaluar protocolos básicos: desde el control de objetos en visitas y encomiendas hasta la supervisión del personal y los recorridos nocturnos. También plantea preguntas sobre la capacidad tecnológica de las cárceles para detectar emisiones y conexiones en tiempo real.

Para los responsables de la seguridad provincial, el traslado y la incautación buscan enviar un mensaje de rigor en el cumplimiento de normas que prohíben el ingreso de móviles. Para especialistas en políticas penitenciarias, sin embargo, el caso evidencia la necesidad de articular controles, transparencia en las auditorías internas y, en muchos casos, mayor inversión en sistemas de detección.

Próximos pasos

La investigación interna continuará hasta determinar las responsabilidades administrativas y, si corresponde, iniciar sumarios. En paralelo, desde el área de Seguridad anunciaron que se intensificarán las requisas y controles en los módulos del complejo de San Felipe.

Mientras tanto, el episodio sigue generando preguntas sobre cómo evitar que dispositivos con acceso a internet lleguen a lugares donde su uso está prohibido y sobre la eficacia de las medidas adoptadas en los últimos años para limitar esa entrada.

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