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Nicolás Cavigliasso, doble campeón del Dakar, amplía su huella más allá de los circuitos: su cabaña El Viejo Zorzal obtuvo el premio de Gran Campeón Macho y Mejor Macho a Bozal Angus en la reciente Exposición de Huinca Renancó. El galardón pone en evidencia que su proyecto ganadero, ligado a la firma Rodeo el Delmo SA, avanza con ambición genética y planes de crecimiento concreto.
De la competencia al rodeo: un proyecto que pisa fuerte
Lejos de ser un hobby, la actividad ganadera ocupa la primera línea en la agenda de Cavigliasso. El criador conduce un programa que combina producción comercial y mejoras genéticas, con animales tanto negros como colorados; en lo personal él reconoce una inclinación por los colorados y busca integrar genética del Angus negro para diversificar las líneas.
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El ejemplar que logró el máximo reconocimiento provino del lote 3 (RP 426) y fue evaluado por el jurado encabezado por Luciano Correndo. Según el equipo de la cabaña, el toro nació de un embrión producido internamente —padre con pasado de campeonatos y madre de sangre propia— una muestra de la estrategia de selección a largo plazo que están siguiendo.
Cómo está organizada la producción
El programa de El Viejo Zorzal opera en tres establecimientos con funciones diferenciadas: uno dedicado al pedigree, otro al manejo de madres y toros puros controlados y un tercero orientado al rodeo general de cría. Esa estructura les permite producir reproductores y abastecer su propio rodeo además de colocar animales en mercado.

- Rodeo de cría: aproximadamente 1.000 madres.
- Madres puras controladas: unas 350 hembras.
- Madres de pedigree: cerca de 150 cabezas.
- Meta de expansión: ampliar el rodeo a entre 1.500 y 1.800 madres en 2 a 3 años, condicionada por disponibilidad de forraje.
- Comercialización: remate anual de reproductores en San Luis (finales de agosto).
Una expansión así depende en gran medida de la capacidad de generar alimento para los animales: parte de los campos están en San Luis, donde las condiciones son más exigentes, y por eso invierten en la implantación de pasturas perennes para sostener la oferta de forraje.
Genética, manejo y mercado
El toro premiado presenta un biotipo intermedio, buen desarrollo muscular y énfasis en el tren posterior —características valoradas para producir novillos pesados orientados a la exportación—, sin perder moderación en talla. Tras la exposición, el animal cambió de dueño, pero la cabaña conservó dosis de semen para seguir trabajando la línea genética.

La elección de padres y madres, el uso de embriones y la genómica forman parte de una cadena de decisiones que, señalan en la cabaña, requiere años de constancia: “no es de hoy para mañana”, resumen desde el equipo. El ejemplo del bull nacido de una donante propia ilustra que buscan consolidar familias de sangre con respaldo en campeonatos y datos reproductivos.
El vínculo familiar y la historia detrás del nombre
La ganadería no llegó de casualidad: la cabaña retoma una tradición familiar. El apellido Cavigliasso tiene raíces en la cría de Shorthorn (a fines de la década de 1960) y, más tarde, por vía materna, la familia Rizzo trabajó Hereford. En 2007 el proyecto volvió con la raza Angus y adoptó el nombre El Viejo Zorzal en referencia a la cabaña original de su abuelo Delmo.
Hoy, Cavigliasso dice estar “muy involucrado” en la gestión diaria: supervisa desde la selección genética hasta el manejo sanitario y la logística de venta. Esa dedicación explica parte de los resultados en pista y en la exposición.
Qué implica para el sector y para los compradores
La aparición de proyectos como este, comandados por figuras públicas con capacidad de inversión, tiene efectos prácticos: acelera la difusión de material genético competitivo, aporta animales con líneas trazables para industria exportadora y genera oferta en remates especializados. Para productores y compradores, la disponibilidad de reproductores con datos y pedigree facilita decisiones para mejorar rodeos y cumplir requisitos de mercado.
En términos más amplios, la combinación de mejoramiento genético y manejo forrajero apunta a responder a demandas de carne de mayor rendimiento, algo relevante para sedes de exportación que valoran peso y conversión.
Si bien el camino es largo, la reciente consagración en Huinca Renancó confirma que la estrategia de El Viejo Zorzal avanza: desde la selección de embriones hasta la retención de semen, la cabaña busca consolidar una genética propia y, al mismo tiempo, posicionarse en el mercado de reproductores.
Para Cavigliasso, la actividad en el campo complementa su vida deportiva: ambas requieren planificación, disciplina y trabajo en equipo. “Tengo dos pasiones: la ganadería y los fierros”, sintetiza, y pone en valor que tanto en pista como en el campo los logros resultan de un esfuerzo colectivo y sostenido.












