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Un corte del suministro de gas dejó paralizado el servicio de cremaciones en el Cementerio Municipal de la ciudad de Santa Fe desde mayo, acumulando decenas de cuerpos y generando preocupación por posibles riesgos sanitarios y por el estado de las instalaciones. Tras semanas de gestiones, una de las hornos fue reactivada y se activaron traslados a otros crematorios, pero la normalización todavía llevará tiempo.
Cómo se originó la paralización
Según informó la dirección del predio, la interrupción se produjo luego de que una inspección detectara un desperfecto en la válvula de bloqueo, componente clave para la seguridad de la cámara de presión de los hornos. Ante la falla se decidió cortar el suministro de gas como medida preventiva y se intentó reparar la pieza sin éxito.
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La pieza necesaria debe provenir de un único proveedor ubicado en la provincia de Buenos Aires, por lo que la compra e importación al cementerio demoraron la reparación.
Inspección y obra en curso
La anomalía fue identificada durante un control realizado por Litoral Gas en el marco de un plan de modernización del servicio, que incluye una inversión estimada en alrededor de 150 millones de pesos. Ese proceso de renovación sacó a la luz otras deficiencias en el terreno.
Vecinos y usuarios advirtieron falta de iluminación y de agua en sectores del predio, riesgos de desprendimiento en nichos y la conservación provisoria de cenizas en bolsas de nylon en lugar de urnas, lo que motivó reclamos formales al municipio.
Impacto sobre las familias y respuestas municipales
La suspensión de las cremaciones agravó el dolor de familias que recientemente perdieron a un ser querido y esperaban realizar los ritos funerarios.
- Plazo de la paralización: desde mayo.
- Acumulación de restos: cifras cercanas a las dos centenas en los momentos de mayor congestión; luego se registraron traslados a otros centros.
- Medida inmediata: reapertura parcial de uno de los tres hornos y reprogramación de turnos pendientes.
- Solución complementaria: convenio con el crematorio de Rafaela para derivar servicios mientras duren las reparaciones.
¿Qué se espera ahora?
El municipio informó que, tras la autorización de uno de los hornos, comenzaron los traslados y se reanudaron algunos turnos, aunque la operación seguirá con demoras. Obtener la documentación necesaria para cada cremación demanda en promedio unos diez días y, por ello, la demora total estimada continúa alrededor de un mes.
Mientras avanza la adquisición de la pieza y las tareas de mantenimiento, las autoridades mantienen la atención en dos frentes: normalizar la capacidad operativa del cementerio y asegurar condiciones de conservación dignas y seguras para los restos y las cenizas.
Perspectiva y consecuencias
Este episodio evidencia la fragilidad de servicios esenciales vinculados al final de la vida y subraya la dependencia de piezas y proveedores externos para el mantenimiento de equipos críticos. También plantea preguntas sobre la gestión de infraestructura municipal y la necesidad de planes de contingencia frente a fallos técnicos que afectan directamente a la comunidad.










