Neuss, Havanna y Newsan pujan por control de activo estratégico

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El 23 de marzo se abrirán las ofertas para la venta del 50% de la Compañía Inversora en Transmisión Eléctrica (Citelec), que controla a Transener. La operación, valuada en torno a US$200 millones, llega en un momento crítico para la capacidad del sistema de transporte eléctrico argentino.

La venta no es sólo un movimiento financiero: implica decidir quién tendrá influencia sobre la columna vertebral del sistema eléctrico nacional y cómo se abordará la congestión que hoy limita la incorporación de nueva generación, incluida la renovable.

Quiénes pujarían y qué representan

Entre los interesados aparece el consorcio conocido como Edison Energía, un grupo inversor que en los últimos años sumó activos de distribución y generación. Sus socios incluyen a los hermanos Patricio y Juan Neuss, inversores vinculados al entorno del gobierno, miembros del fondo Inverlat —propietarios, entre otras empresas, de marcas como Havanna y Aspro— y capitales del sector industrial como Rubén Cherñajovsky y Luis Galli.

La entrada de jugadores con experiencia reciente en el sector eléctrico cambia la ecuación de la transacción: no sólo se compra participación, sino también capacidad de ejecución en obras y mantenimiento.

Cómo está compuesto el control de Transener

Titular Participación Notas
Composición de Citelec 50% (a la venta) Citelec es la sociedad que controla Transener
Estado (Enarsa, indirecto) 26,32% Enarsa posee la mitad de Citelec
Anses 19,57% Participación estatal directa
Capital en Bolsa 27,79% Acciones que cotizan en el mercado
Citelec sobre Transener 52,64% (acciones clase A) Control mayoritario a través de Citelec

Estado operativo de la red y por qué importa

Transener administra y mantiene alrededor de 15.000 kilómetros de líneas de extra alta tensión a 500 kV, que constituyen la espina dorsal del sistema nacional. Esa infraestructura es clave para transportar energía desde las zonas de generación hacia los grandes centros de consumo.

En audiencias públicas y reportes técnicos la compañía ha advertido sobre un crecimiento de la demanda muy superior al de la red: entre 2002 y 2024 la demanda subió de forma sostenida mientras que la capacidad de transporte lo hizo a un ritmo mucho menor, generando cuellos de botella y sobrecargas en equipos críticos.

  • Consecuencias operativas: mayor desgaste de equipamiento y costos de mantenimiento por trabajos fuera de horario.
  • Impacto en la expansión: limitaciones para evacuar nueva generación, especialmente de origen renovable.
  • Señal económica: una operación por US$200 millones resulta modesta frente a las necesidades de inversión en la red.

Planes de ampliación pendientes

El Gobierno tiene en marcha una licitación para ampliar la red troncal con tres proyectos prioritarios que buscan aliviar la saturación y facilitar el ingreso de nueva potencia:

Proyecto Objetivo Alcance financiero
AMBA I Refuerzo del suministro en el Área Metropolitana de Buenos Aires (40% del consumo nacional) Parte del paquete > US$1.900 M
Río Diamante – Charlone – O’Higgins (500 kV) Evacuar generación de Cuyo y canalizar energía del Comahue Parte del paquete > US$1.900 M
Puerto Madryn – Choele Choel – Bahía Blanca (500 kV) Mejorar vínculo entre la Patagonia y el sistema troncal Parte del paquete > US$1.900 M

El conjunto de esas obras demandará más de US$1.900 millones, según el plan oficial. Las empresas adjudicatarias deberán financiar, construir y operar las nuevas líneas, recuperando la inversión a través de un canon que se trasladará a los usuarios vía el esquema tarifario cuando las obras entren en servicio.

Contexto regulatorio y financiero

El sector eléctrico arrastra años de restricciones: congelamientos tarifarios y actualizaciones discrecionales provocaron que buena parte del sistema opere en régimen de emergencia desde 2002 —con excepción del lapso 2017-2019—. Esa situación redujo la rentabilidad y limitó inversiones de mantenimiento y expansión.

En ese marco, la venta del 50% de Citelec tiene doble lectura: por un lado, puede acelerar la llegada de capital privado y capacidades técnicas; por otro, plantea interrogantes sobre la coordinación público-privada y el efecto en las tarifas y la fiabilidad del servicio.

Qué conviene observar en los próximos pasos

  • Resultado de la licitación del 23 de marzo: perfil del comprador y condiciones de la operación.
  • Compatibilidad entre los planes de expansión (los tres proyectos clave) y la estrategia de quien resulte adjudicatario.
  • Calendario de obras y mecanismo de recuperación de inversiones mediante canon tarifario.

La transferencia de control parcial de Citelec no es un hecho aislado: se produce en un momento en que la infraestructura eléctrica exige inversiones urgentes para sostener la demanda y permitir la transición energética. La oferta que prevalezca marcará tanto la disponibilidad de recursos como la velocidad con la que se podrá aliviar la saturación del sistema.

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