Un video que circula en redes muestra a un menor conduciendo una motocicleta en la ciudad de Berisso, mientras una mujer que viaja detrás lo graba con su teléfono. La imagen reaviva el debate sobre seguridad vial y la responsabilidad adulta: la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) confirmó que investiga para identificar a la mujer y definir medidas.
La pieza audiovisual, de apenas unos segundos, fue publicada por un familiar del niño y se viralizó rápidamente. En las tomas se aprecia al menor de espaldas, con una camiseta de tono verde, al mando del rodado por una calle de aparente baja circulación; la acompañante sostiene el manubrio con una mano y el teléfono con la otra, registrando la maniobra desde distintos ángulos.

No se oyen voces en el clip y los rostros no quedan completamente visibles en pantalla. Tampoco se observan cascos ni otros elementos de protección, lo que motivó la intervención de la ANSV ante la posible comisión de infracciones.
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- Edad mínima: la normativa establece límites de edad según la categoría del vehículo; en algunos casos la conducción de ciclomotores está habilitada a los 16 años, siempre con restricciones.
- Uso de casco: es obligatorio para conductor y acompañante en motocicletas y ciclomotores, según la ley de tránsito.
- Habilitación: quien conduce debe poseer la licencia y la autorización correspondiente a la categoría del rodado.
- Consecuencias: la exposición de este tipo de conductas en redes puede derivar en sanciones administrativas, retención del vehículo y, ante factores agravantes, en actuaciones judiciales o de protección del menor.
Fuentes oficiales informaron que el expediente apunta a establecer la identidad de la mujer que difundió el material y, en caso de corresponder, aplicar las sanciones previstas. Las autoridades locales también pueden intervenir cuando hay indicios de riesgo para la integridad del menor.
Más allá del procedimiento, el caso pone en evidencia dos fenómenos actuales: por un lado, la normalización de conductas peligrosas incentivadas por la grabación y publicación en redes; por otro, la dificultad de fiscalizar comportamientos en entornos urbanos donde los registros circulan de inmediato.
Especialistas en seguridad vial recuerdan que las normas buscan reducir daños y proteger a menores. La discusión pública que generó el video vuelve a poner en primer plano la necesidad de educación, control y sanciones efectivas para quienes ponen en riesgo a terceros.

La investigación continúa y las autoridades señalaron que informarán los resultados una vez que se avance en la identificación y en las actuaciones administrativas correspondientes.











