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Un temblor de 5,4 grados sacudió esta mañana el noroeste argentino con epicentro en la provincia de La Rioja, y la vibración se percibió en provincias cercanas e incluso en sectores de Chile. El hecho, registrado en horas de la madrugada, subraya la importancia de la vigilancia sísmica y de mantener medidas básicas de prevención ante movimientos de profundidad intermedia.
El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) ubicó el fenómeno a las 06:21:13 y calculó una profundidad de 143 kilómetros, datos que ayudan a explicar por qué la sacudida se propagó a gran distancia aunque no alcanzó niveles extremos en la superficie.
Ubicación y alcance
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El epicentro quedó entre las localidades de Famatina y Aimogasta, al norte de La Rioja. Según el organismo, la magnitud y la localización aproximada fueron:

- 50 km al sudoeste de Aimogasta
- 54 km al noreste de Chilecito
- 82 km al sur de Tinogasta
Por la profundidad registrada, la sacudida se percibió en varias provincias vecinas: San Juan, Catamarca, Córdoba, San Luis, Santiago del Estero y Tucumán. También hubo reportes de efectos leves en algunas zonas del norte de Chile.
Cómo se registró en cada lugar
Los informes técnicos del INPRES describen diferencias en la intensidad según la cercanía al epicentro y la hora —cuando muchas personas estaban en reposo—:

- Famatina (La Rioja): sentido con mayor fuerza, nivel IV; se registraron movimientos en objetos colgantes y vibraciones notorias.
- Aimogasta y Chilecito: intensidades entre III y IV; lo percibieron personas en reposo y se observaron desplazamientos de algunos objetos.
- Capital de La Rioja, San Fernando del Valle de Catamarca y Vinchina: nivel III; sensación limitada a quienes estaban quietos o en interior de viviendas.
- San José de Jáchal, San Juan y Córdoba (capitales): intensidades entre II y III, sobre todo en edificios altos o en personas descansando.
En términos generales, el evento no superó el nivel IV en la escala de intensidad, lo que lo ubica como un sismo de magnitud moderada en la superficie, aunque ampliamente perceptible por la profundidad intermedia.
Contexto y consecuencias
Un sismo a 143 km de profundidad suele disipar parte de su energía antes de llegar a la superficie, lo que explica la ausencia de reportes inmediatos de daños estructurales graves. Sin embargo, su capacidad de sentirse en un amplio radio obliga a mantener activa la vigilancia y a que la población conserve prácticas básicas de autoprotección.
Hasta el momento no se han confirmado informes oficiales de víctimas o daños significativos. Las autoridades locales y organismos de monitoreo continuarán evaluando eventuales réplicas y cualquier novedad que surja.
Para la comunidad, el episodio recuerda la necesidad de contar con planes domésticos simples: identificar rutas de evacuación, asegurar objetos pesados, y mantener canales de información oficiales para consultas de última hora.












