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El Gobierno adjudicó la explotación de la Vía Navegable Troncal a la unión entre la belga Jan De Nul y la argentina Servimagnus, que operará la ruta fluvial por los próximos 25 años. La decisión, formalizada en la Resolución 36/2026 publicada en el Boletín Oficial, promete cambios en la logística exportadora y en los costos del transporte internacional desde el arranque del contrato.
La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn) comunicó que la oferta presentada por Jan De Nul – Servimagnus fue la mejor calificada en la licitación pública internacional N° 1/2025 y que, tras el vencimiento del plazo para impugnaciones, no se registraron reclamos. El documento que oficializa la adjudicación lleva la firma de Iñaki Miguel Arreseygor.
Qué implica la concesión
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Se trata de un régimen de concesión por peaje y a riesgo empresario, sin garantía estatal, con una duración inicial de 25 años desde la firma del contrato. El Gobierno anticipa que la firma se producirá en un plazo máximo de 30 días y que marcará el inicio de obras de modernización, profundización y la incorporación de tecnología orientada, entre otros fines, a la seguridad de la navegación y al combate al narcotráfico.
Según la Anpyn, la vía concentrará la mayor parte del movimiento portuario del país y canaliza cerca del 80% de las exportaciones argentinas, por lo que cualquier cambio en su gestión tendrá un efecto directo en costos, tiempos y capacidad logística.
Proyecciones económicas y trafico esperado
Las cifras oficiales incluyen estimaciones de facturación y de crecimiento del tráfico durante la concesión:
- Facturación anual promedio estimada: aproximadamente US$628,2 millones.
- Facturación proyectada al término de los 25 años: cerca de US$15.707 millones.
- Crecimiento acumulado previsto: tráfico internacional +38,1%; cabotaje +28,2%; tramos desde Santa Fe hacia el norte +52,4%.
El Ministerio de Economía informó que la licitación podría traducirse en una reducción del 13,5% en los costos logísticos, mientras que estudios de la industria (Ciara-CEC) calculan ahorros estructurales aún mayores por la profundización de canales.
Etapas de trabajo y calendario
La concesión prevé un esquema por etapas que combina tareas de mantenimiento con profundizaciones escalonadas. El calendario estimado, sujeto a aprobaciones técnicas, legales y ambientales, es el siguiente:
- Etapa 0 – Dragado de mantenimiento: no contempla nuevas profundizaciones; duración estimada entre 9 y 12 meses.
- Etapa 1 – Primera profundización: llevaría el Río de la Plata a 36 pies, el canal Guazú Bravo a 34 pies y otro tramo del Guazú a 28 pies; plazo aproximado: 2 años, más un período de mantenimiento.
- Etapa 2 – Profundización clave: objetivo de 40 pies en el tramo del Paraná hasta Timbúes y 39 pies en el Río de la Plata; ejecución estimada entre 2 y 3 años, con mantenimiento hasta el fin de la concesión.
La Anpyn señala que la adjudicataria hará las mayores inversiones en los primeros siete años, recuperando parte de la inversión entre los años 8 y 15 y obteniendo rendimientos más significativos desde el año 16 en adelante.
Impacto operativo y ahorro logístico
Según el informe de Ciara-CEC al que accedió la prensa especializada, cada pie adicional de profundidad permite cargar en promedio unas 2.200 toneladas más por buque. Alcanzar calados cercanos a 38–40 pies permitiría completar embarcaciones más grandes y reducir la cantidad de viajes necesarios.
- Mayor peaje anual estimado (segmento granelero): entre US$65 y US$80 millones.
- Ahorro por buque, según porte: entre US$1,8 y US$2,1 millones.
- Reducción en número de buques necesaria: entre 189 y 230 embarcaciones evitables por año.
- Ahorro logístico sistémico anual proyectado: entre US$375 y US$456 millones, que superaría el aumento en el costo por peaje según esos cálculos.
Condiciones contractuales y controles
La empresa adjudicataria deberá constituir una Sociedad de Propósito Específico, presentar garantías y cumplir con las especificaciones técnicas, ambientales y legales previstas en el pliego. El contrato puede prorrogarse hasta un 20% adicional del plazo original (es decir, hasta cinco años más), pero cualquier cesión que implique cambio de control requerirá la autorización expresa de la Anpyn.
También quedó establecida la prohibición de ceder la participación en el contrato sin la aprobación previa del concedente; sin embargo, transferencias de acciones que no alteren el control societario podrán realizarse sin esa autorización.
Próximos pasos y riesgos
Con la notificación formal a los oferentes y la publicación del acto administrativo en el Boletín Oficial, la etapa inmediata es la firma del contrato y el inicio de las primeras obras de mantenimiento. Los riesgos pendientes incluyen el cumplimiento de los plazos ambientales, la ejecución efectiva de las inversiones comprometidas y la fiscalización del impacto operativo.
Para los exportadores y la cadena logística, la adjudicación representa una oportunidad para recortar costos y mejorar previsibilidad, aunque el resultado concreto dependerá de cómo se ejecuten las profundizaciones y del esquema tarifario que rija durante las distintas etapas de la concesión.












