Mora privada cae desde abril: alivio para los bancos

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La morosidad de los créditos al consumo habría tocado su punto más alto durante el primer cuatrimestre y comienza a mostrar señales de estabilización, según los CEOs de dos bancos líderes. Esta evolución interesa hoy porque condiciona el acceso al crédito, el costo de refinanciación y el ritmo de recuperación de la actividad económica.

Señales de un piso en la mora

En el encuentro AIFI 2026, Gustavo Manriquez, CEO de Banco Supervielle, describió que la cartera de personas dejó de crecer en irregularidad: la curva se habría aplanado y, si se mantiene la tendencia, podrían verse caídas en los próximos meses. Para él, la mejora aún es incipiente pero perceptible.

Juan Parma, CEO de Banco Macro, habló también de una “reversión” desde abril focalizada en las familias. En su banco detectaron que la mora —medida sin el efecto arrastre del sistema— se estabilizó y registró descensos en marzo y abril, un indicio de mejor comportamiento entre clientes que mantienen relaciones crediticias principalmente con su propia entidad.

Qué dicen las cifras y la autoridad

Los registros oficiales del Banco Central muestran un aumento marcado de la irregularidad en los créditos a hogares durante los últimos meses. Informes privados —que usan la Central de Deudores— estimaron un nuevo máximo en marzo, aunque esos números aún no han sido validados por la autoridad monetaria.

El presidente del BCRA, Santiago Bausili, afirmó públicamente que la mora podría haber alcanzado un techo entre marzo y abril. Además, la entidad subrayó que la solvencia del sistema sigue holgada: la capitalización bancaria está, según el BCRA, en torno a tres veces los requisitos prudenciales, lo que reduce el riesgo de un problema sistémico inmediato.

Factores detrás del cambio

Directivos bancarios atribuyen la dinámica a dos fuerzas principales:

  • Estabilidad de las tasas de interés: permite a las entidades fondearse con más previsibilidad y ofrecer condiciones de refinanciación menos onerosas.
  • Reacomodamiento tras la inflación: la corrección de la alta inflación cambió el escenario de cuotas que antes se “licuaban” y ahora hacen visible la morosidad.

Parma añadió que la caída de la ratio de mora también depende del crecimiento del crédito: si aumenta el volumen de préstamos, el denominador crece y el índice de irregularidad se reduce. Sin embargo, reconoció que en el primer trimestre no hubo aún ese repunte del crédito agregado.

Qué implica esto para los consumidores y las pymes

La situación tiene efectos concretos y próximos:

  • Menor crecimiento de la mora puede mejorar la oferta de refinanciación y reducir costos para deudores con dificultad puntual.
  • Las familias y pequeñas empresas siguen siendo los más expuestos: la irregularidad en préstamos personales y tarjetas se mantuvo como la más elevada.
  • El sistema financiero, por su capital, no muestra señales de estrés sistémico, pero la recuperación del crédito será clave para consolidar la mejora.

En resumen, los banqueros y el BCRA coinciden en que la situación dejó de empeorar con fuerza y que la estabilidad en las tasas de interés es un factor clave para que la morosidad siga cediendo. No obstante, la estabilización es todavía frágil y dependerá de la evolución de la actividad económica y del crecimiento del crédito en los próximos meses.

Seguiremos de cerca los próximos informes oficiales y los datos de mercado: la confirmación de la tendencia en la mora en abril y mayo será determinante para evaluar si la mejora se consolida o si hace falta intervención adicional.

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