Mostrar resumen Ocultar resumen
Un informe presentado en el Congreso por Manuel Adorni expone un patrón de gastos con tarjetas corporativas de la empresa estatal Nucleoeléctrica (NASA) entre marzo de 2025 y febrero de 2026, que incluye pagos fuera del ámbito operativo de la compañía. Las anotaciones, según el documento, plantean dudas sobre controles internos y uso de fondos públicos.
El expediente, de 58 páginas, detalla movimientos realizados con las tarjetas de la compañía que no parecen corresponder a gastos típicos de una firma del sector energético. El abanico va desde compras en comercios masivos hasta consumos en locales y servicios personales, dentro y fuera del país.
Qué revelan los registros
Icardi insinúa adiós tras sumar un título más con Galatasaray
ChatGPT lanza asesor financiero virtual diseñado por expertos
En el listado figuran adquisiciones en tiendas como Primark, el supermercado Aldi y la cadena El Corte Inglés. También aparecen cargos repetidos a una empresa de servicios en la playa de Valencia, Mar y Sombra SL, y pagos en peluquerías y bares de Madrid.
Fuera de Europa, los movimientos incluyen compras en Adidas en aeropuertos de Estambul y en la India, consumos en Corea del Sur y alquileres temporarios por Airbnb en Suiza, Países Bajos y Singapur. El informe señala además numerosas extracciones de efectivo por montos acumulados superiores a $50 millones, muchas efectuadas el mismo día y en moneda extranjera.
- Periodo analizado: marzo 2025 – febrero 2026.
- Alcance del documento: 58 páginas con movimientos de 103 tarjetas corporativas.
- Gastos controvertidos: comercios de ropa, supermercados, servicios de playa, peluquerías, bares y alquileres temporarios en el exterior.
- Operaciones en efectivo: retiros significativos en moneda extranjera, muchos concentrados en días puntuales.
Respuestas públicas y medidas internas
Quien presidía la entidad en ese periodo, Demian Reidel, negó que los apuntes correspondan a gastos personales y responsabilizó a la interpretación de los registros, aludiendo a la existencia de múltiples tarjetas de la compañía. En redes calificó algunas lecturas del informe como «de mala fe».
Por su parte, el actual titular de la compañía, Juan Martín Campos, anunció la apertura de auditorías internas y la suspensión del sistema de tarjetas corporativas. Campos atribuyó el uso de ese mecanismo a una práctica destinada a sortear restricciones cambiarias previas y aseguró que, con la normalización económica, el método perdió justificación y será reemplazado para mejorar la transparencia.
Las explicaciones contraponen la necesidad de aclarar operaciones pasadas con la voluntad de reformar los controles para el futuro.
Implicaciones y posibles pasos a seguir
Las revelaciones ponen en el centro del debate la gestión de recursos públicos en empresas estatales y la eficacia de los mecanismos de control financiero. En el corto plazo, la documentación podría servir de base para auditorías externas, seguimientos parlamentarios y revisiones administrativas.
Para el ciudadano común, el interés principal reside en la rendición de cuentas: quién autorizó esos gastos, qué procedimientos fallaron y cómo se prevendrá que se repitan. La transparencia en la investigación y la rapidez en la adopción de medidas serán determinantes para recuperar confianza.
En los próximos días se espera que el Congreso y los organismos de control soliciten más información y, posiblemente, informes complementarios que permitan trazar con mayor precisión el flujo de fondos y la responsabilidad de los funcionarios implicados.












