Sociedad
Gran basural en la esquina de 844 y 887
Vecinos preocupados por la limpieza del barrio se encuentran enfrentados contra los pobladores que agigantan la mugre en una parada de colectivos.
San Francisco Solano tiene desde hace años un gran problema con la basura. Gestiones comunales que envían camiones cada tres o cuatro días y vecinos a los que poco le importa vivir entre la mugre, son los dos puntos que hacen que en toda la ciudad haya algún montículo de basura.
Uno de estos ejemplos es, nada más y nada menos, que la parada de colectivo de calle 844 y 887, lugar en el que los vecinos arrojan sus desperdicios en la vereda, donde los perros terminan destruyendo las bolsas, incrementando así la fea imagen que genera la falta de cuidado en la limpieza de los vecinos, las delegaciones y por parte de las gestiones municipales, que en cada campaña aseguran tener todas las soluciones pero que no pueden organizar un recorrido diario de los camiones recolectores.
Tal es el enojo de los vecinos que intentan vivir ordenadamente, que empiezan a utilizar sus celulares para identificar a los pobladores sucios para escracharlos en las redes sociales, a tal punto que, en los grupo de facebook de la ciudad, usuarios anónimos suben fotos y nombre de estas personas que arrojan sus residuos en la vereda, como si esto se tratase de una cacería de brujas.
Esto no sólo sucede por la gente que no tiene intención de colaborar desde su humilde lugar, sino que también se debe a la falta de organización que tiene el GIRSU, encargado de limpiar la ciudad.
“Los camiones pasan cada dos o tres días. A veces demoran hasta 5 en llegar y cuando viene, sólo se llevan las bolsas que quedan enteras, dejando en el piso las que quedaron rotas por los perros” detalla una vecina que presentó, no uno, sino 5 reclamos a la delegación de San francisco Solano sin ser escuchada.
Hace 14 meses el intendente de Quilmes lanzó el programa “Quilmes limpio” y tras casi 450 días de gestión, nada mejoró con respecto al ordenamiento de la ciudad.








