Mostrar resumen Ocultar resumen
Mauricio Macri reabrió una vía de contacto con la Casa Rosada tras conversar con Karina Milei y autorizó un encuentro entre dirigentes del PRO y el gobierno nacional. La cita, prevista para este jueves, puede marcar el primer gesto público de una recomposición política que hoy interesa tanto al Ejecutivo como a la oposición.
Quiénes participan y qué buscarán
Marcelo Gallardo, ficha cerrada para dirigir a la selección ecuatoriana
Súper Niño provoca alerta por lluvias y sequías: qué debes saber hoy
En representación del PRO viajarán Cristian Ritondo, jefe del bloque de diputados nacionales, y Fernando de Andreis, secretario general del partido. En el bando oficialista la reunión estará encabezada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, acompañado por otros referentes del equipo presidencial.
El objetivo declarado no es sellar una alianza electoral ni integrar a los espacios de manera orgánica, sino probar si existe margen para reconstruir confianza y coordinar desde lo parlamentario algunas iniciativas del gobierno.
Por qué importa ahora
La gestión de Javier Milei afronta una agenda legislativa que, en ciertos puntos, requiere apoyos más amplios en el Congreso. Para el PRO, en cambio, la negociación tiene un peso político-electoral: cualquier acercamiento condicionará decisiones estratégicas de cara a 2027 y a la identidad del partido.

Macri, pese a mantener reservas sobre la conducción del Gobierno, decidió explorar esta vía con la intención explícita de «agotar intentos» antes de cerrar posiciones definitivas. Ese matiz —seguir negociando sin comprometer una postura final— es clave para comprender la jugada interna en el PRO.
Antecedentes y tensión entre cooperación y distanciamiento
Desde el inicio del mandato de Milei, el vínculo entre el PRO y La Libertad Avanza osciló entre acuerdos puntuales en el Congreso y fricciones políticas profundas. Legisladores del PRO respaldaron varios proyectos oficiales, pero ese respaldo nunca cristalizó en un pacto estable entre las direcciones de ambos espacios.
Hubo intentos anteriores de avanzar hacia una integración más estrecha, pero choques sobre liderazgo, línea programática y estrategia electoral bloquearon cualquier consolidación. El nuevo contacto entre Macri y Karina Milei abre otra puerta, aunque por ahora sin compromisos públicos sobre términos de cooperación.
Qué puede resolverse en la reunión
El encuentro funcionará como un termómetro: medirá disposición a coordinar agendas, la posibilidad de acuerdos técnicos y la voluntad de bajar el tono de los desencuentros. También servirá para ordenar la discusión interna del PRO, que alberga posiciones encontradas sobre cuánto avanzar con el oficialismo.

- Acuerdo parlamentario puntual: apoyo selectivo a leyes clave a cambio de inclusión en la discusión de proyectos; impacto directo en la capacidad del Gobierno para avanzar con su plan.
- Cooperación limitada: respaldo a medidas económicas específicas sin formalizar alianzas; preserva autonomía del PRO pero facilita gobernabilidad.
- Distanciamiento sostenido: no hay confianza política suficiente y cada partido ocupa espacios separados rumbo a 2027.
- Negociación abierta: proceso largo que mantiene canales de diálogo sin decisiones inmediatas; permite a ambos sectores testar reacciones internas.
Cada alternativa trae costos y beneficios distintos, tanto para la gobernabilidad como para las expectativas electorales del PRO.
Las tensiones internas en el PRO
Dentro del PRO conviven quienes empujan por una mayor convergencia con Milei y quienes piden diferenciarse con claridad para no diluir identidad: esa tensión fue clave en la decisión de Macri de enviar emisarios en lugar de protagonizar él mismo la negociación pública.
La jugada, además, pretende ofrecer a la dirigencia un marco para debatir con información de primera mano antes de tomar decisiones que condicionen la estrategia hacia 2027.
Para la Casa Rosada, un acercamiento exitoso significaría ampliar apoyos en el Congreso; para el PRO, la clave será manejar el equilibrio entre colaboración táctica y autonomía política.
Próximos pasos y posible calendario
La reunión de este jueves será el primer episodio visible. Si hay acuerdo en temas puntuales, podrían seguir mesas técnicas o encuentros sectoriales. Si no se logran avances, el canal abierto podría cerrarse o mantenerse en modo frío hasta que cambien las prioridades.
En cualquier caso, la expectativa sobre los resultados es alta: tanto por la necesidad de Milei de ordenar su mayoría legislativa como por la urgencia del PRO de definir su perfil para la próxima contienda electoral.
Macri, por ahora, mantiene las opciones abiertas: hablar, medir y luego decidir.












