La noche del demonio: nueva entrega decepciona, sin tensión ni sustos

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La última entrega de la saga Insidious llega con escenas que funcionan y una sensación de déjà vu que pesa: La noche del demonio: Están entre nosotros busca renovar la franquicia, pero termina apoyándose en soluciones conocidas. Importa hoy porque define si la serie mantiene su tirón comercial y creativo en un mercado del terror cada vez más competitivo.

Jacob Chase ofrece momentos de auténtico sobresalto en la primera mitad, especialmente a través de una protagonista que sufre visiones invasivas y una tensión doméstica que despierta rápidamente el interés.

Lo que funciona

La película acierta cuando construye atmósferas íntimas y claustrofóbicas. En sus mejores secuencias, el miedo surge por acumulación: sonidos insistentes, encuadres que no perdonan y la sensación de que los límites entre lo real y lo sobrenatural se desdibujan.

Espacio cerrado y oscuro que genera claustrofobia y atmósfera de miedo
Las mejores secuencias del filme construyen atmósferas íntimas y claustrofóbicas.

Destacan dos recursos bien explotados por el director: el uso del espacio clínico para alterar la relación entre paciente y profesional, y una secuencia tipo laberinto que remite a la estética reciente del subgénero Backrooms. Ambos momentos son los más imaginativos del metraje.

La presencia de Lin Shaye como Elise Rainier funciona como guiño para los seguidores: su aparición aporta continuidad y cierta autoridad narrativa en el tramo onírico de la historia.

Lo que falla

Sin embargo, la película empieza a perder impulso cuando el antagonista toma el centro del plano: el villano se queda en un registro monolítico y sus recursos dramáticos se agotan pronto. Los giros de guion del final vuelven predecible una trama que había mostrado posibilidades más frescas.

Villano amenazante en escena de tensión dramática
El antagonista monolítico agota rápidamente sus recursos dramáticos.

Además, muchos elementos —sectas, espíritus ancianos, viajes al Más Allá— se sienten ensamblados más por acumulación que por desarrollo, como si la película dependiera de referencias reconocibles en lugar de aportar una voz propia.

  • Puntos fuertes: atmósfera, dos o tres secuencias muy logradas, interpretación comprometida de la protagonista.
  • Puntos débiles: villano poco matizado, segunda mitad dependiente de fórmulas, menor inventiva narrativa.
  • Para quién es: fans de la saga y aficionados al terror comercial que valoran sustos clásicos por encima de la originalidad absoluta.

La historia se centra en Gemma, una odontóloga que descubre que su habilidad para conectar con almas perdidas la convierte en un puente entre mundos. Alrededor de ella orbitan una hija en riesgo de heredar la maldición y un líder sectario, Cyrus Lam, que manipula fuerzas que no termina de comprender.

La película también apuesta por un recurso visual perturbador: planos dentro de la boca del paciente que invierten la sensación de vulnerabilidad. Esa inversión —la profesional convertida en víctima dentro de su propio consultorio— es uno de los aciertos más sobresalientes del filme.

Contexto y consecuencias

En el panorama actual del terror, donde la experimentación convive con la nostalgia, esta entrega plantea una pregunta simple: ¿prefieren los estudios seguir explotando marcas consolidadas con matices seguros o arriesgar con propuestas nuevas? La respuesta tiene implicaciones comerciales y creativas para futuras secuelas.

Si la taquilla responde, es probable que veamos más títulos en la línea de esta película; si no, los responsables tendrán que replantear el enfoque creativo. Mientras tanto, la cinta cumple su función de entretener sin redescubrir el género.

Ficha técnica y veredicto

  • Título: La noche del demonio: Están entre nosotros (Insidious: Out of the Further)
  • Dirección y guion: Jacob Chase, basado en personajes de Leigh Whannell
  • Reparto destacado: Amelia Eve, Island Austin, Lin Shaye, Sam Spruell, Brandon Perea
  • Género: Terror
  • Duración: 106 minutos
  • Clasificación: Restringida (mayores de 17 años)
  • Valoración crítica: Regular — funciona por momentos, pero no logra sostener ideas nuevas hasta el final.

En resumen, La noche del demonio: Están entre nosotros ofrece sustos eficaces y algunas imágenes memorables, pero su ritmo y su villano impiden que la película supere la sensación de fórmula. Aun así, seguirá siendo un estreno relevante para quienes siguen la franquicia y para el público que busca terror tradicional en la cartelera.

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