Siete personas, entre ellas altos mandos policiales y de bomberos, murieron al precipitarse un helicóptero durante una jornada de capacitación contra incendios en San Juan, lo que abre interrogantes sobre protocolos de seguridad y deja vacíos inmediatos en la respuesta regional ante emergencias. Las tareas de rescate y las pericias para determinar las causas ya están en marcha; por su dificultad logística, las operaciones priorizan preservar pruebas y trasladar los cuerpos por tierra.
Gendarmería nacional cerró el acceso al área del siniestro para proteger la escena y facilitar las investigaciones. El accidente ocurrió dentro del límite entre San Juan y La Rioja, en el entorno del Parque Provincial Ischigualasto, en el departamento Valle Fértil.
El lugar donde cayó la aeronave es de muy difícil acceso: desde la base operativa instalada en el Museo de Ischigualasto, los equipos recorren varios kilómetros en vehículos todo terreno y luego deben continuar a pie. Fuentes oficiales indican que la aproximación final exige caminar alrededor de diez kilómetros, una travesía que puede llevar aproximadamente tres horas.
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Por la complejidad del terreno y la necesidad de aprovechar la luz natural, las autoridades planificaron el traslado de los cuerpos por vía terrestre en cuanto las condiciones lo permitieran. La restricción de ingreso al perímetro también busca garantizar que las evidencias se mantengan intactas para las pericias forenses y aeronáuticas.
Según reportes locales, el Servicio de Búsqueda y Salvamento del EANA recibió una señal del ELT (localizador de emergencia) a las 10:30, asociada a la aeronave identificada como LV-KGR. La última posición registrada situó al helicóptero en la zona limítrofe con La Rioja; cerca del mediodía equipos de distintos organismos localizaron la nave.
El gobierno provincial confirmó la muerte de las siete personas que viajaban en la aeronave. Entre los ocupantes había mandos de la fuerza provincial y del cuerpo de bomberos, además de técnicos vinculados al combate de incendios forestales.
- Marcelo Videla – Subjefe de la Policía de San Juan
- Rubén Castro – Jefe de Bomberos de San Juan
- Carlos Heredia – Director de Protección Civil de la provincia
- Jorge Carbajal – Subjefe de Bomberos
- Andrés Bosch – Coordinador del Servicio Nacional de Lucha Contra el Fuego (Córdoba)
- Rodrigo Aimetta – Técnico regional del Sistema Nacional del Manejo del Fuego
- Matías Valenzuela – Piloto, oriundo de la provincia de Buenos Aires
El vuelo formaba parte de una actividad de formación en técnicas de combate de incendios organizada por la Agencia Nacional de Lucha contra el Fuego en la región. La confirmación de los fallecimientos y la identificación de las víctimas fueron comunicadas por autoridades sanjuaninas.
Emilio Achem, secretario general de la Gobernación, explicó que la operación entra en una “segunda fase” orientada a recuperar los cuerpos y trasladarlos para el proceso judicial y el último adiós. Las autoridades han subrayado la prioridad de garantizar la seguridad de los rescatistas y la integridad de las pruebas.
Por su alcance, este accidente tiene consecuencias prácticas: además del dolor por las pérdidas humanas, la muerte de responsables clave podría afectar la coordinación de respuestas ante incendios en la región y acelerar revisiones a protocolos de vuelo y entrenamiento. Investigadores aeronáuticos, peritos forenses y organismos de control iniciaron diligencias para establecer la secuencia de hechos y determinar si hubo fallas técnicas, meteorológicas o humanas.
Las autoridades prometieron informar los avances de la investigación a medida que haya resultados concretos. Mientras tanto, la prioridad institucional es completar el rescate con seguridad y trasladar las víctimas a la provincia para las diligencias correspondientes.













