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La Secretaría de Seguridad Deportiva nacional aplicó este viernes una prohibición de ingreso de carácter indeterminado al líder de la barra de Racing, en plena controversia por un ataque registrado en la platea del Cilindro. La medida llega antes del partido por la Copa Argentina y busca evitar que el episodio derive en una escalada de violencia en Avellaneda.
El video que circuló durante la semana mostró el momento en que, según las imágenes, el cabecilla y un grupo de acompañantes ingresan desde la popular hacia el sector C de la platea y agreden a un exbarra. Tras la difusión, la intervención estatal se aceleró: la autoridad a cargo, Franco Berlín, ordenó el derecho de admisión contra el principal señalado mientras la causa judicial por lesiones continúa su tramitación en los tribunales de Lanús y Avellaneda.
Qué pasó y qué decisiones tomó el Estado
Testimonios y las grabaciones apuntan a que el ataque fue cometido con aparente impunidad dentro del estadio; fuentes oficiales relatan que no hubo actuación eficaz de la seguridad privada en el lugar. Ante esa situación, la Secretaría de Seguridad Deportiva resolvió anticipar la sanción principal y dejar la identificación completa de los demás implicados para una resolución posterior.
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- Imputado principal: Leandro Paredes, señalado como jefe del grupo conocido como Los pibes de Racing, quedó alcanzado por el derecho de admisión.
- Víctima: Walter Alagastino, antiguo integrante de la barra, sufrió lesiones y la causa por agresión sigue abierta en el fuero local.
- Actuación de Aprevide: la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte solicitó al club imágenes y explicaciones sobre el accionar de la seguridad privada; la respuesta oficial del club todavía no completó el expediente.
- Medida preventiva: la sanción se aplicó antes del partido de Copa Argentina contra San Martín de Formosa en el estadio de Banfield, programado para el sábado.
Facciones internas y señales de tensión
El episodio reavivó una disputa entre grupos que durante años se disputaron el control de las tribunas. En los últimos días aparecieron en Avellaneda banderas con la consigna «Vuelve Josi», en alusión a José Repetto, referente que había liderado sectores afines al histórico Raúl “Huevo” Escobar hasta el cambio de cabecilla en 2017.
Repetto mantuvo influencia durante años y cuenta con contactos en otras organizaciones barriales; su nombre en las calles interpretado por autoridades y dirigentes como un síntoma de reorganización de la oposición dentro de la barra. El grupo que hoy tiene protagonismo, asociado a Villa Corina y con vínculos en sindicatos, estaría liderado por Paredes.
Fuentes institucionales advierten que la aparición de esos pasacalles puede leerse como un intentento de recuperar protagonismo, aunque no hay confirmación de maniobras concretas para forzar el ingreso a estadios.
Operativo y consecuencias inmediatas
Ante la proximidad del encuentro oficial, Aprevide reforzó el dispositivo de seguridad en Avellaneda. La instrucción es clara: cualquier persona que busque ingresar al estadio con la intención de imponer la conducción de la tribuna será detenida y sumada inmediatamente a una prohibición administrativa de concurrencia.
La resolución del derecho de admisión contra el líder permite la acción inmediata sobre un sujeto puntual, pero las autoridades admiten que la medida es parcial: resta completar la identificación y judicialización de los acompañantes para impulsar sanciones más amplias.
El club, por su parte, enfrenta ahora el desafío de entregar pruebas solicitadas por Aprevide y explicar por qué la seguridad privada no evitó la agresión que quedó registrada en video.
Implicaciones y riesgos a corto plazo
Los especialistas en seguridad deportiva coinciden en que sanciones puntuales pueden contener momentáneamente la violencia, pero que la raíz del problema exige coordinación entre clubes, fuerzas de seguridad y organismos como Aprevide y la Secretaría de Seguridad Deportiva.
Si no se produce un trabajo conjunto y sostenido, advierten, es probable que estas internas vuelvan a expresarse en el ámbito público y terminen afectando a partidos y a la integridad de los espectadores.
En las próximas jornadas las autoridades continuarán con la identificación de los agresores registrados en las imágenes y harán las notificaciones administrativas correspondientes. Mientras tanto, el sábado en Banfield la atención estará puesta tanto en el equipo como en la seguridad, en un contexto de alta vigilancia y tensión en Avellaneda.












