Mostrar resumen Ocultar resumen
Las últimas proyecciones del sector agropecuario anticipan que la cosecha argentina de la campaña 2025/26 puede convertirse en la más grande de la historia reciente, con cifras que oscilan entre 147,9 y 160 millones de toneladas. Ese volumen, estimado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y la Bolsa de Comercio de Rosario, tiene efectos inmediatos sobre el ingreso de divisas, la cuenta fiscal y la rentabilidad de los productores.
Dos lecturas: cifras y diferencias
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) situó la producción total en aproximadamente 147,9 millones de toneladas, un salto cercano al 13% respecto del ciclo anterior. En paralelo, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) elevó aún más la estimación, hasta 160 millones de toneladas, apoyándose en rindes superiores en trigo, maíz y girasol.
Xavi Simons lesionado gravemente: alarma en Países Bajos tras victoria del Tottenham
Raúl Prebisch sigue vigente 40 años después: su legado guía la política económica
En ambos informes aparece con claridad el protagonismo del trigo, que reportó el mayor crecimiento relativo, mientras que el maíz y el girasol aportan gran parte del aumento esperado en la cosecha gruesa. Sin embargo, las lluvias irregulares durante enero dejaron una foto heterogénea: zonas con perfiles recargados y otras que todavía arrastran déficit hídrico.
Principales cifras por cultivo
| Cultivo | BCBA (mill. t) | BCR (mill. t) |
|---|---|---|
| Trigo | 27,8 | 29,5 |
| Maíz | 57,0 | 62,0 |
| Girasol | 6,2 | 6,6 |
| Soja (estimación BCR) | — | 48,0 |
| Total de granos | 147,9 | 160,0 |
¿Qué cambios esperan las exportaciones?
Con más volumen cosechado habrá mayor oferta para el mercado internacional. La BCBA calculó que las exportaciones podrían alcanzar alrededor de 106,8 millones de toneladas, mientras que la BCR proyecta hasta 113 millones, un nivel inédito que superaría el récord previo de la campaña 2018/19.
En términos de valor, la Bolsa de Cereales estima que los envíos del complejo agrícola se ubicarían en torno a US$36.386 millones, un aumento del 7,3% frente al ciclo anterior, aunque por debajo del máximo histórico en dólares registrado en 2021/22 (US$39.843 millones).
Impactos económicos y políticos
Para el Gobierno, un mayor flujo de granos al exterior se traduce en más dólares que pueden contribuir a la consolidación del superávit y a reforzar las reservas del Banco Central. Esa entrada de divisas adquiere especial relevancia ante la necesidad de estabilizar las cuentas públicas.
Los productores, en cambio, enfrentan lecturas mixtas. Los arrendatarios y quienes trabajan con altos costos fijos necesitan rindes elevados para obtener márgenes positivos; los precios internacionales, que habían estado contenidos, se mantendrán como variable clave en la renta final.
Contexto climático y fiscal
La campaña comenzó con humedades favorables, pero una pausa en las precipitaciones entre fines de diciembre y comienzos de enero redujo el potencial en sectores puntuales. La posterior reactivación de las lluvias mejoró la condición de numerosos lotes, pero la recuperación no fue uniforme a lo largo del territorio agrícola.
Además, el escenario se combina con una política de retenciones levemente más relajada: desde diciembre último las alícuotas sobre soja bajaron del 26% al 24% y las del maíz del 9,5% al 8,5%, un factor que ayuda a la competitividad de los embarques.
Puntos clave para el lector
- Volumen estimado: entre 147,9 y 160 millones de toneladas, según dos bolsas argentinas.
- Exportaciones: entre 106,8 y 113 millones de toneladas en volumen; alrededor de US$36.386 millones en valor según la BCBA.
- Riesgos: heterogeneidad hídrica y la evolución de los precios internacionales.
- Relevancia: mayor oferta de granos implica más dólares que pueden aliviar la situación fiscal y las reservas monetarias.
Las próximas semanas serán determinantes: la recolección de granos gruesos y la salida de barcos mostrarán si estas proyecciones se confirman y cómo impactarán en el mercado local e internacional. Los registros oficiales y los embarques reales serán la prueba de fuego para estas estimaciones optimistas.












