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Los datos de febrero del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) muestran que la canasta básica alimentaria avanzó por encima de la inflación, una señal clara de que los alimentos presionan con fuerza sobre el bolsillo de las familias. Ese empuje se traduce en mayores umbrales para no ser considerado indigente o pobre, y por eso estos números importan hoy para quienes planifican presupuestos familiares o revisan políticas sociales.
El informe oficial atribuye la suba principalmente al comportamiento de los precios de los alimentos, que fue el componente más dinámico del mes. En conjunto, bienes y servicios varios también registraron alzas significativas, influyendo en las variaciones de las canastas básicas.
- Canasta básica alimentaria (CBA): +3,2% en febrero.
- Inflación (IPC) en febrero: +2,9%.
- Canasta básica total (CBT): +2,7% en febrero.
- Acumulado del año: CBA +9,3% vs. IPC +5,9%; CBT +6,8%.
- Variación interanual: CBA +37,6% (IPC interanual +33,1%); CBT +32,1%.
- Umbrales monetarios para febrero (hogar tipo): $644.088 para no ser indigente y $1.397.672 para no ser considerado pobre.
- Adulto individual: $208.443 para no ser indigente y $452.321 para no ser pobre.
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Qué explican los especialistas
Para analistas consultados, el aumento de la CBA responde sobre todo al avance de los precios de los alimentos durante los primeros dos meses del año. Esa suba acumulada —cercana a un 8% en ese período— equivale, según una lectura económica, a una pérdida real del poder de compra que se traduce en mayor peso de las canastas frente al promedio general de precios.
Un economista del sector privado señaló que las canastas básicas vienen creciendo por encima de la inflación desde octubre, lo que marca una tendencia sostenida que afecta especialmente a hogares con ingresos limitados.
Perspectivas y consecuencias
El salto en la CBT al inicio del año también se relaciona con la comparación de tasas mensuales frente al mismo período del año pasado: una recuperación de la dinámica de precios que elevó la tasa anual en los primeros meses.
No todos los expertos creen que este movimiento se traduzca automáticamente en más pobreza. Uno de ellos destacó la recuperación de los salarios informales durante 2025 como un factor que podría contener aumentos en los indicadores de pobreza. Aun así, subrayó que cualquier alza en las canastas es negativa para los hogares más vulnerables.
Para los lectores: estos números configuran la base sobre la que se calculan ayudas y beneficios sociales, y sirven de referencia para negociaciones salariales. Si los precios de los alimentos continúan por encima del promedio, los hogares con ingresos fijos o bajos seguirán sintiendo la presión en el corto plazo.
Qué conviene monitorear
- Comportamiento mensual del rubro alimentos en el IPC.
- Evolución de los salarios, en especial los informales.
- Medidas de política pública o ajustes en programas sociales que tomen como referencia la CBT o la CBA.
En resumen: la lectura de febrero subraya que la inflación alimentaria está empujando los límites de indigencia y pobreza hacia arriba. Seguir los próximos informes del Indec será clave para evaluar si esta tendencia se consolida o amaina durante el año.












