Sociedad
Así no se puede más ¡Los vecinos exigen una solución!
La plata no alcanza. La vida es muy difícil para nosotros los trabajadores, pero si a eso debemos agregarle que perdemos lo poco que compramos por culpa de la lluvia, vivir en esta situación nos genera dolor y desidia.
Por: Jorge Ramirez
Lamentablemente, gran parte de Quilmes volvió a inundarse debido a la gran lluvia que inició este domingo y que hasta el momento no dio tregua a los pobres vecinos que lo único que pueden hacer en esta situación, es levantar los muebles para no perderlo todo.
Uno de los ejemplos es el de la foto de esta nota, que muestra la esquina de calle 885 y 838, en Villa La Florida, en la zona oeste del distrito de Quilmes. Allí, una vecina capturó dos situaciones particulares: vehículos que quedaron varados por el agua y ciudadanos intentando destapar los desagües para que el agua corra.
Este suceso ocurre hace años en toda la zona debido a que no existió ningún plan por parte de la Municipalidad y la Provincia para realizar obras en los arroyos San Francisco y Las Piedras, que sin duda le cambiarían la vida a miles de vecinos que se encuentran indignados por la inundación.
No es un buen momento para echar culpas, pero si es hora de que Molina y Vidal tomen cartas en el asunto, ya que son los actuales mandatarios hasta el año 2019. Es de público conocimiento que ni Gutiérrez ni Scioli atendieron esta necesidad, a pesar de que vecinos de los barrios La Paz, Dreymar, La Matera, El Tala, entre otros, habían conformado una agrupación con la idea de solicitar las obras necesarias, pero si el actual intendente Molina no ve esta situación para tomar cartas en el asunto, evidentemente no tendría mucho interés, ya que (según lo que veo yo) es una de las necesidades más importantes de los vecinos de Solano, Quilmes oeste y Villa La Florida.
Todo no se puede en la vida. No podemos pretender que en casi un año y medio el nuevo gobierno solucione todos los problemas, pero preocupa y mucho, cuando una nueva gestión asume y empieza a gastar dinero del pueblo en cosas como: una nueva imagen, un nuevo color, el “embellecimiento” del cementerio, o una plantación de árboles en toda la línea ferroviaria para que el viaje sea “más placentero”.
Termino esta humilde opinión con una simple frase: ¡Prioridades señores políticos. Prioridades!











