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Ronnie Arias contó esta semana, en una entrevista en Bondi Live, las razones que lo llevaron a alejarse de Perros de la calle. Sus relatos apuntan a un ambiente tenso y a episodios de denigración en el estudio que, según él, terminaron afectando su salud profesional y personal.
Un clima de trabajo que se rompió
Arias admitió que, con el tiempo, llegó a tener afecto por el conductor, pero dijo que la convivencia diaria se volvió insostenible debido a constantes descalificaciones en el aire. Según su testimonio, en varias oportunidades le dijeron en el programa que no debía intervenir porque «no era periodista», una actitud que lo hizo sentir desplazado y menospreciado.
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El relato destaca el desgaste psicológico que, afirmó, derivó de esas reiteradas humillaciones públicas: no se trató de un conflicto puntual, sino de un patrón que lo fue erosionando.
Compañeros, gestos y una reacción que lo agravó
En la misma charla, Arias describió cómo algunas de sus propias compañeras habrían acompañado ese menosprecio con gestos y actitudes en el aire. Relató una imitación de arcadas que, a su juicio, buscaba ridiculizar sus intervenciones.
Criticó además la respuesta del conductor ante esas escenas: en vez de contener o moderar, dijo que se intentaba relativizar la situación con comentarios que, según Arias, normalizaban la tensión entre los participantes.
Como ejemplo, rememoró un episodio posterior a su salida: cuando Griselda Siciliani preguntó por él en una participación, la respuesta del equipo fue esquiva y, en voz de Arias, la actriz terminó lanzando un comentario que subrayó la fugacidad de su paso por el ciclo.
- Reputación del espacio: estas declaraciones vuelven a poner en discusión el trato público entre conductores y columnistas.
- Salud laboral: el caso subraya cómo el trato en vivo puede afectar el bienestar emocional de los profesionales.
- Relaciones internas: la convivencia en una mesa de radio exige normas y moderación para evitar humillaciones.
- Expectativa de la audiencia: los oyentes suelen valorar tanto el contenido como el respeto entre quienes lo producen.
Comparación con su paso por La 100
Arias marcó una diferencia entre su experiencia en Perros de la calle y la de su época en La 100. En aquella emisora, dijo, los principales conflictos que enfrentó tuvieron que ver con cuestiones económicas más que con agravios personales en el aire.
Con esa aclaración, intentó separar lo vivido en términos de trato profesional de las fricciones de tipo contractual o financiero que suelen aparecer en la industria.
Las declaraciones se emitieron en el marco de la entrevista con Ángel de Brito en Bondi Live. Por el momento no hay versiones públicas detalladas desde el equipo de conducción del ciclo para contrastar las acusaciones.
El testimonio de Arias reactiva el debate sobre la cultura interna de los programas de radio: cómo se manejan las críticas públicas entre colegas y qué mecanismos existen (o faltan) para proteger a quienes trabajan frente al micrófono.











