Claudio Destéfano: nuevo libro revela cómo las camisetas de fútbol hablan de los países

Mostrar resumen Ocultar resumen

Con el Mundial 2026 en el horizonte, las camisetas han dejado de ser solo ropa deportiva para transformarse en símbolos culturales y herramientas de comunicación global. Un nuevo libro y la colección de un conservador argentino ofrecen una mirada sobre cómo esos diseños cuentan historias de identidad, estrategia comercial y hasta de política deportiva fuera de los marcos oficiales.

Claudio Destéfano, periodista y curador del denominado museo TOP de camisetas, publica La otra bandera, un trabajo visual que recorre las indumentarias de las 48 selecciones clasificadas al próximo Mundial y amplía el foco hacia territorios y agrupaciones que quedan fuera de la FIFA.

Cómo una camiseta puede representar más que una nación

Para Destéfano, las camisetas funcionan como emblemas contemporáneos: muchas personas identifican a un país por su casaca antes que por su bandera. Ese desplazamiento explica por qué colores, iconografías y referencias culturales aparecen en la indumentaria con la intención explícita de comunicar pertenencia y proyección internacional.

Ejemplos recientes ilustran esa idea. Algunas alternativas presentan guiños a artistas locales, festivales o personajes de cómic, señales que buscan reclamar espacios culturales. En el caso de algunas selecciones, los detalles en la tela aluden a paisajes, obras plásticas o hitos futbolísticos —una manera de narrar identidad en clave visual—.

Del museo a la comunidad: cómo se consiguen las piezas

El archivo de Destéfano no nació por azar. Tras más de una década gestionando su colección, reunió camisetas por medio de una red internacional de coleccionistas y empresarios agrupados bajo el nombre Ristretto. Esa cooperación permite acceder a piezas difíciles de localizar y documentar su origen en el libro con menciones como «donada por» o «conseguida por».

El objetivo inicial fue certificar un récord Guinness como mayor colección de camisetas de países miembros de la ONU, pero la naturaleza efímera de esos registros orientó la iniciativa hacia la preservación histórica y la investigación sobre el marketing deportivo.

  • Obra: La otra bandera
  • Páginas: 160
  • Editorial: Muiños de Vento
  • Precio aproximado: $9.500
  • Alcance: Camisetas de las 48 selecciones clasificadas al Mundial 2026 y ejemplos de selecciones no afiliadas (ConIFA)

Selecciones fuera del mapa oficial

El libro también incorpora ejemplos de la ConIFA, la agrupación que organiza torneos para pueblos, minorías y territorios sin reconocimiento internacional. Allí se mezclan rivalidades locales, reivindicaciones culturales y proyectos de imagen: equipos de Groenlandia o colectivos indígenas compiten y, en muchos casos, generan sus propias indumentarias gracias a la ayuda de la comunidad coleccionista.

Estos encuentros exhiben que el fútbol puede ser una plataforma para visibilizar identidades políticas y culturales que no siempre aparecen en los medios convencionales.

Viralidad, fichajes y el negocio de la atención

El Mundial no solo reconfigura símbolos; también potencia fenómenos digitales capaces de modificar carreras. Destéfano analiza casos recientes que mezclan viralidad e intereses comerciales: jugadores poco conocidos que ganan repercusión por memes, canciones creadas con inteligencia artificial o campañas de influencers que generan expectativa mediática.

Algunos de esos saltos a la fama derivan en transferencias deportivas o audiencias masivas en redes; otros se quedan en picos momentáneos de exposición. Para el especialista, la diferencia está en la estrategia: “lo relevante es convertir visibilidad en ingresos y en una comunidad sostenible”, afirma, remarcando que la notoriedad necesita soporte institucional y planificación para traducirse en valor real.

Publicidad: ¿campañas acertadas o riesgo reputacional?

En la recta final del torneo, las marcas desplegaron spots con figuras nacionales y de selección. Destéfano valora la competencia creativa entre anunciantes —menciona positivamente campañas como la de Cabify con personalidades del periodismo deportivo— pero cuestiona otras alianzas. En su opinión, los acuerdos con casas de apuestas pueden generar rechazo entre audiencias determinadas y conviene analizar su impacto a largo plazo.

La lección, según el curador, es clara: no basta con lograr alcance; las campañas deben estar alineadas con la narrativa de la entidad o jugador y con una visión estratégica que vaya más allá del momento del torneo.

Relicario y memoria: lo que guarda el museo

El archivo de Destéfano supera las ocho mil camisetas, un inventario que mezcla piezas cotidianas y ejemplares casi únicos. Entre las reliquias destaca una camiseta de Boca Juniors con números pintados a mano de los años ochenta y una camiseta brasileña de principios de los ochenta que incorpora una marca comercial en el escudo —un testimonio temprano de la publicidad en el fútbol sudamericano—.

Para el curador, esas prendas no son solo objetos: son documentos que permiten leer la evolución del deporte como industria y de la comunicación como herramienta de construcción de memoria colectiva.

En un Mundial donde la exposición global se multiplica, el libro y la colección proponen una pregunta clave: ¿qué historias queremos que cuenten las camisetas que representarán a las naciones en 2026? La respuesta, en muchos casos, dependerá de quién las diseñe, quién las patrocine y cómo se gestione la atención que generan.

Da tu opinión

Sé el primero en valorar esta entrada
o deja una reseña detallada



Diario San Francisco es un medio independiente. Apóyanos añadiéndonos a tus favoritos de Google News:

Publicar un comentario

Publicar un comentario