La agencia reguladora sanitaria anunció hoy la anulación definitiva de las inscripciones registrales de los laboratorios vinculados a Ariel García Furfaro, HLB Pharma y Laboratorios Ramallo, en el marco del caso del fentanilo contaminado que provocó un año atrás una crisis sanitaria y judicial. La decisión cierra una etapa administrativa iniciada en 2025 y busca blindar la investigación penal en curso.
ANMAT explicó que la medida no es puntual: responde a la culminación de un procedimiento que comenzó con la disposición 3158/2025, cuando se ordenó la suspensión de la actividad productiva y la prohibición de comercializar los fármacos de ambas empresas.
La agencia afirmó que la baja registral se apoya en inspecciones, peritajes y documentación incorporada a la causa judicial, y que su objetivo es resguardar la salud pública frente a fallas graves en la calidad de medicamentos.
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- Qué se anuló: las inscripciones administrativas que habilitaban a HLB Pharma y Laboratorios Ramallo para operar.
- Por qué: evidencia técnica y antecedentes regulatorios vinculados al caso del fentanilo contaminado.
- Situación de los certificados de producto: no serán eliminados; se mantendrán como activos y se reinscribirán al vencimiento para preservarlos en el expediente penal.
La investigación judicial, que ya acumula casi un año de instrucción, tiene 14 personas procesadas —en su mayoría directivos y responsables técnicos de las firmas— por su presunta responsabilidad en el lote afectado. El expediente investiga el vínculo con 111 muertes y el daño a pacientes que sobrevivieron al opiáceo adulterado.
Forenses y peritos detectaron contaminación bacteriana en dos partidas: el lote 31.244, del que se confirmó que ninguna ampolla contaminada llegó a utilizarse, y el más crítico, el lote 31.202, con casi 155.000 ampollas. La Justicia logró recuperar aproximadamente dos tercios de ese material; unas 45.000 unidades habían sido distribuidas y usadas en centros de salud.
En paralelo a la causa penal, esta semana volvió a aparecer el nombre de HLB en la escena pública por la muerte de un enfermero en Palermo, hallado con más de un centenar de ampollas de distintos fármacos. Tres de esas ampollas pertenecían a la firma de García Furfaro, aunque según la investigación no formaban parte de los lotes que se comprobaron como contaminados y fueron asegurados por el juzgado.
En una resolución firmada en noviembre, el juez a cargo de la causa decidió concentrar la custodia judicial en los lotes comprendidos en el período investigado por la contaminación y desvinculó al juzgado de la custodia de otras remesas de fentanilo y medicamentos que podrían haber sido elaboradas sin cumplir las buenas prácticas de manufactura.
La nueva disposición de la autoridad sanitaria también recordó a hospitales, centros y distribuidores que, ante traslados, destrucciones o cualquier disposición final de los productos afectados por la medida de marzo, deben garantizar la trazabilidad acorde a la clasificación de cada insumo o medicamento.
Qué implica esto para el sistema de salud y la investigación:
- Mayor control sobre el destino de lotes y registros: evita que documentación o stock desaparezcan mientras avanza la causa penal.
- Preservación de pruebas: la reinscripción de certificados al vencimiento mantiene activos los bienes dentro del proceso judicial.
- Responsabilidad institucional: hospitales y distribuidores quedan obligados a protocolos de trazabilidad más estrictos ante el riesgo de fármacos potencialmente inseguros.
La resolución marca un precedente regulatorio sobre cómo la autoridad sanitaria puede actuar cuando hay indicios de fallas graves en la calidad de medicamentos que representan un riesgo para la población. La investigación penal sigue su curso y, según fuentes judiciales, está próxima a entrar en una etapa decisiva que podría derivar en nuevas medidas o imputaciones.












