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A cinco décadas del 24 de marzo de 1976, el recuerdo de aquella madrugada vuelve a resonar en Argentina: no solo por los actos conmemorativos recientes, sino por las consecuencias institucionales y judiciales que aún reclaman atención. Entender lo ocurrido hace 50 años ayuda a explicar por qué la memoria histórica sigue condicionando decisiones políticas y procesos de reparación hoy.
La madrugada en Tucumán
En la provincia, la jornada comenzó bajo una lluvia intensa y con calles anegadas. Eran las primeras horas del 24 de marzo cuando Amado Juri llegó a la Casa de Gobierno y, escoltado por militares, fue confrontado por Antonio Domingo Bussi: la autoridad civil quedaba desplazada. La escena —fría y ritualizada— se repitió en otros gobiernos provinciales en esas horas.
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En pocos minutos los uniformados asumieron el control de espacios claves. Lo que se vivió no fue un cambio de gobierno convencional: las Fuerzas Armadas se instalaron como poder central y suspendieron las garantías constitucionales.
La detención de la Presidenta
María Estela Martínez de Perón intentó desplazarse en helicóptero desde la Casa Rosada, pero el vuelo fue desviado y aterrizó en Aeroparque. Allí recibió la orden de arresto de oficiales del Ejército. Fue trasladada inicialmente a Villa La Angostura y, años después, pasó por Azul antes de partir al exilio en España, una salida condicionada por los organismos militares.
La represión no se limitó a la cúpula ejecutiva: dirigentes políticos y sindicales fueron detenidos o silenciados. Muchos terminaron encarcelados en los primeros meses del régimen.
Operativo y primera comunicación pública
El golpe, ejecutado bajo el nombre logístico de Operativo Aries, tuvo despliegue simultáneo de Ejército, Armada y Fuerza Aérea en puntos estratégicos del país. Desde la madrugada, las emisoras comenzaron a difundir marchas militares y mensajes oficiales que buscaban justificar la toma del poder.
| Fecha | Medida | Efecto inmediato |
|---|---|---|
| 24 de marzo de 1976 | Proclamación de la Junta Militar | Asunción del control político por jefes militares |
| 24 de marzo | Decreto de estado de sitio | Disolución del Congreso; prohibición de actividades políticas |
| Primeros días | Intervenciones en universidades, sindicatos y medios | Designación de militares al frente de instituciones civiles |
| Comunicado 33 | Creación de consejos de guerra; reintroducción de la pena de muerte | Endurecimiento de sanciones y ampliación del aparato represivo |
Qué anunciaba la Junta
Los pronunciamientos públicos presentaron el golpe como una respuesta a la “subversión” y al supuesto vacío de poder, e invocaron la recuperación de los valores nacionales y la moral. En la práctica, esas declaraciones sirvieron para justificar la represión y la militarización de la vida pública.
- Prohibición de partidos políticos y suspensión del derecho de huelga.
- Control estatal sobre los medios y designación de interventores militares.
- Creación de tribunales militares para juzgar actos contra el “orden”.
Impactos locales y personales
En Tucumán se produjo la asunción de Bussi como interventor, en una ceremonia reducida a oficiales y medios locales convocados. Pocos minutos antes de ese acto formal se registraron hechos de violencia: Isauro Arancibia y su hermano fueron asesinados por un grupo de tareas, un ejemplo de la represión inmediata que acompañó al nuevo régimen.
Amado Juri fue detenido y permaneció preso hasta 1978; años después volvió a la política y en 1997 llegó a ser diputado nacional. La trayectoria personal de muchos protagonistas mostró reencuentros y contradicciones: Juri impulsó una medida que marginó políticamente a Bussi del Congreso en la década de 1990.
Por qué importa hoy
Las conmemoraciones de marzo de 2026 y las recientes audiencias judiciales recuerdan que las decisiones de aquel momento no pertenecen solo al pasado. Hay causas abiertas, políticas de memoria vigentes y debates sobre justicia que siguen moldeando la agenda pública. Preservar el testimonio de víctimas y mantener la investigación de delitos de lesa humanidad siguen siendo prioridades para sectores sociales y organismos de derechos humanos.
Además, la experiencia plantea lecciones institucionales sobre cómo responder a rupturas democráticas y la importancia de garantizar mecanismos que impidan la concentración del poder en manos castrenses.
Producción periodística: adaptación y verificación de hechos para esta conmemoración.












