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El ministro del Interior de Tucumán respondió con dureza a un dirigente local de La Libertad Avanza, al advertir que la provincia enfrenta problemas económicos inmediatos que requieren atención y no una discusión pública sobre candidaturas anticipadas. La disputa revela tensiones crecientes en el tablero político regional y plantea interrogantes sobre prioridades: ¿empleo y servicios o campañas electorales?
Prioridad: economía y empleo
En un mensaje dirigido a la opinión pública, Darío Monteros reclamó que las energías se concentren en la recuperación económica y en proteger las fuentes de trabajo. Según el funcionario provincial, las familias están sintiendo ya las consecuencias de la caída en la actividad y de despidos recientes.
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Monteros advirtió que la recaudación del impuesto al valor agregado se redujo —casi un 13% según sus datos—, un descenso que repercute en la capacidad del Estado para mantener servicios y políticas en el interior de la provincia. En ese marco, reiteró que no considera oportuno abrir hoy un debate electoral.
Qué puso en el centro de la discusión
El cruce se originó por la provocación pública del referente de La Libertad Avanza, quien desafió al gobernador a asumir un compromiso sobre el sistema de listas. La propuesta reivindica un cambio en las reglas del juego electoral y carga la polémica sobre la mesa.
- Reclamo por empleo: Monteros prioriza medidas para sostener producción y puestos laborales.
- Impacto fiscal: La baja en la recaudación del IVA complica la ejecución de políticas públicas.
- Debate sobre la votación: Catalán impulsa la eliminación de los acoples y defiende la Boleta Única de Papel.
- Autonomía provincial: Monteros defendió el sistema electoral vigente y la potestad de la provincia para decidir sus reglas.
Choque con La Libertad Avanza y la esfera nacional
Monteros también criticó que el dirigente local, además de su rol en la oposición provincial, ocupe un cargo en la administración nacional del presidente Javier Milei. El ministro consideró que, si existe una responsabilidad pública remunerada, corresponde trabajar en beneficios concretos para Tucumán antes que alimentar debates en redes sociales.
La tensión no es solo local: se inscribe en una reconfiguración política más amplia que mezcla críticas al sistema electoral actual y planteos de reforma promovidos desde distintos sectores. El desafío formal lanzado por el líder libertario consistió en que el gobernador Osvaldo Jaldo firme un compromiso público para competir sin acoples en las próximas elecciones provinciales.
En un comunicado y en redes, el dirigente cuestionó la operación política local y calificó el mecanismo vigente como poco transparente, al tiempo que reivindicó la adopción de la Boleta Única de Papel a nivel nacional como alternativa. Su pedido busca que ambos espacios —su propia fuerza y el Partido Justicialista— presenten una sola lista en competencia abierta.
Implicaciones para los tucumanos
Más allá del intercambio verbal, el conflicto tiene efectos concretos: menor recaudación significa menos margen para sostener programas sociales y servicios, y un debate prematuro sobre candidaturas puede distraer recursos y atención en un momento de contracción económica.
Analistas locales señalan que la escalada de acusaciones puede complicar la gobernabilidad si las disputas trasladan la disputa al funcionamiento cotidiano del Estado, sobre todo en áreas sensibles como empleo, educación y previsibilidad para las autoridades municipales.
En síntesis, la pulseada entre el Gobierno provincial y referentes de La Libertad Avanza revela una tensión entre prioridades inmediatas —revertir la caída económica y proteger puestos de trabajo— y propuestas de reforma política que, para algunos actores, deberían esperar hasta que la situación social esté más estabilizada.












