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La reciente desclasificación de documentos vinculados a Jeffrey Epstein volvió a poner en escena a figuras internacionales y locales: entre los archivos aparece el nombre del estilista argentino Roberto Giordano, lo que reaviva dudas sobre redes de financiamiento y contactos en Punta del Este. Esta revelación obliga a revisar registros bancarios y comunicaciones que podrían tener implicaciones judiciales y reputacionales en la región.
Los papeles liberados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos incluyen registros de movimientos de dinero, correos electrónicos y material audiovisual que mencionan una transferencia por 500 dólares en 2006, presuntamente desde una cuenta de Epstein en JP Morgan hacia una cuenta vinculada a Giordano en Uruguay. Los documentos no constituyen una condena automática; describen flujos financieros que ahora requieren verificación y contexto.
Giordano, quien falleció en 2024, fue una figura emblemática en los circuitos de moda de Buenos Aires y Punta del Este. Sus shows en la costa uruguaya reunieron en su momento a celebridades y figuras mediáticas; en 2016, varios correos de Epstein —incluidos intercambios con el exprimer ministro israelí Ehud Barak— lo ubican anunciando su viaje a esa ciudad durante la temporada veraniega.
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En los últimos años de su vida, Giordano vivió alejado de la exposición pública tras ser condenado por irregularidades administrativas y laborales: se le impuso una pena por defraudación al Estado y por incumplimientos en los aportes a empleados. Murió a los 79 años en el Sanatorio Mater Dei después de una operación.
Qué contienen los documentos y por qué importan
La remesa de material del Departamento de Justicia supera los tres millones de archivos, entre ellos más de 2.000 videos y alrededor de 180.000 imágenes. Además de registros financieros, hay correspondencia privada donde se nombran invitados, posibles encuentros y movimientos entre distintas sedes sociales de Epstein.
- Transferencias registradas: figura una supuesta transferencia de 500 dólares en 2006 desde la cuenta de Epstein a una cuenta asociada con Giordano en Punta del Este.
- Correos de diciembre de 2016: Epstein notificó a contactos —incluido Ehud Barak— que tenía planes de viajar a Punta del Este, lo que coincide con la actividad social de la zona.
- Material audiovisual y fotográfico: miles de imágenes y videos que han obligado a algunas personas públicas a dar explicaciones públicas o disculpas.
- Nombres de alto perfil: documentos mencionan recurrentemente a figuras como el príncipe Andrés y muestran contactos sociales con exmandatarios y empresarios; sin embargo, en muchos casos no hay acusaciones formales vinculadas directamente.
- Alcance internacional: la documentación ha reabierto investigaciones y presiona a instituciones para aclarar si hubo facilitación de redes de explotación.
Entre las consecuencias inmediatas están la revisión mediática y el pedido de transparencia: algunas figuras citadas ya ofrecieron disculpas públicas por su vínculo con Epstein, y en el Reino Unido la presión sobre miembros de la realeza ha aumentado tras la aparición de fotos y referencias en los archivos.
En Argentina y Uruguay, la mención de un ciudadano local en estos registros plantea interrogantes sobre posibles indagaciones judiciales, requerimientos de información bancaria y la necesidad de trazar si esos movimientos económicos se relacionaron con otras conductas delictivas. Es importante subrayar que la mera aparición en los documentos no equivale a una imputación automática; cada dato debe corroborarse.
Lo que conviene seguir
Los próximos pasos serán la verificación bancaria y las solicitudes judiciales de información entre países. También habrá interés en saber si los registros desclasificados motivan reaperturas de causas antiguas o nuevas líneas de investigación sobre la contratación de modelos y posibles redes de explotación vinculadas a eventos en Punta del Este.
Mientras tanto, periodistas y autoridades continuarán analizando los archivos. Para el público, la clave es observar cómo evolucionan las investigaciones y exigir aclaraciones por parte de organismos competentes sin saltar a conclusiones antes de que los datos sean confirmados.











