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Un operativo en San Juan sacó a la luz una presunta logística para repartir cocaína oculta en cajas de bananas que viajaban desde Salta rumbo a Mendoza. El hallazgo, que suma más de 63 kilos de droga, pone en evidencia vulnerabilidades en la cadena de transporte y en el uso de mano de obra temporaria.
La investigación se activó cuando el camión fue retenido en la provincia por no contar con el Certificado de Tránsito de Vegetales exigido por Senasa, y la mercancía tuvo que descargarse en un depósito local.
Cómo se detectó la maniobra
Los controles sanitarios impidieron que la unidad continuara hacia su destino. La descarga en Rawson resultó inusual para las autoridades y generó una primera inspección, que incluyó la revisión con un perro detector de narcóticos; en esa primera intervención no se encontró estupefaciente, pero se registraron los datos de los trabajadores que manipularon la carga.
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Horas después, parte de la mercadería fue trasladada nuevamente y, durante ese trayecto, el conductor advirtió una caja con aspecto sospechoso y dio aviso a Gendarmería. Esa nueva revisión permitió localizar paquetes con droga entre los cajones de bananas.
La secuencia de eventos y la distribución de los paquetes llevaron a la hipótesis central: la cocaína podría haber sido fraccionada para ser repartida entre quienes intervinieron en la descarga y recarga del envío.
Detenciones y hallazgos
Las medidas ordenadas por la Justicia Federal derivaron en allanamientos y en detenciones en distintos puntos vinculados al traslado. Entre los secuestros figuran mochilas y bultos con estupefaciente, y en total se contabilizaron más de 63 kilos y 121 gramos de cocaína.
| Persona | Situación | Droga secuestrada |
|---|---|---|
| Changarín detenido en el Mercado Concentrador de Rawson | Prisión domiciliaria (sin antecedentes) | 12 kg |
| Changarín prófugo | Búsqueda activa por la policía | 33+ kg hallados en un terreno lindero a su vivienda |
| Tercer trabajador | Allanado y notificado, sin drogas encontradas | – |
| Camionero que abandonó el vehículo | Detenido posteriormente | – |
La fiscalía analiza si la droga fue fraccionada en porciones similares —de alrededor de 16 o 17 kilos cada una— y si los distintos paquetes hallados corresponden a esa distribución o a intentos de reacomodo tras el control sanitario.
Entre los puntos que todavía restan aclarar están la responsabilidad precisa de cada involucrado y el origen exacto de la carga ilícita dentro del envío. La causa sigue bajo la órbita de los tribunales federales y con medidas en curso.
Este episodio subraya dos consecuencias prácticas: primero, la importancia de los controles sanitarios y la trazabilidad para detectar irregularidades; segundo, la manera en que la contratación temporal y los puntos de transferencia pueden facilitar el desvío de cargas.
- Para productores y transportistas: reforzar la documentación y las inspecciones previas a los traslados interprovinciales.
- Para autoridades: coordinar información entre Senasa, fuerzas federales y mercados concentradores para interceptar eventuales fraudes.
- Para la comunidad: el caso evidencia cómo cadenas logísticas aparentemente rutinarias pueden ser utilizadas para el comercio de estupefacientes.
Fuentes judiciales y de las fuerzas que intervinieron confirmaron que la investigación continúa y que no se descartan nuevas medidas. Los operativos buscan ahora reconstruir la ruta completa del envío y establecer los vínculos entre los implicados.












