
Tanto los médicos como las personas que estaban en el lugar se sorprendieron por la paz que tenía Cuevas.
“El herido entró caminando por sus propios medios, era impresionante el tamaño del cuchillo, él iba hablando con los agentes de la policía, estaba consciente y hablaba con los médicos bien, se veía tranquilo”, dijo uno de los médicos que lo atendió según informa el medio local Al Día.