Atropelló y mató a la portera de su propia escuela: está libre

El joven que la chocó es un ex estudiante del instituto José Hernández de Solano. Los testigos aseguran que tras atropellar a la mujer, en aparente estado de ebriedad y bajo el efecto de drogas, intentó darse a la fuga, pero no lo consiguió, pese a ello, hoy está libre tras la decisión de las autoridades judiciales. Los familiares están indignados y piden justicia por el hecho que conmociona a todo el distrito.

El dramático episodio tuvo lugar en el mediodía del domingo pasado, cuando Ana María Cantero, de 56 años, portera de la escuela ubicada en la av. Donato Álvarez, fue envestida por un Peugeot 206 conducido por un sujeto de 24 años, conocido en la zona debido a su conducción irresponsable y a fuerte velocidad de manera habitual, según señalan los vecinos. Fuentes informaron que al momento del choque, tenía el registro vencido, con domicilio radicado en la provincia de Corrientes, y además no contaba con la cédula azul, ya que la titular del vehículo sería la madre.

De acuerdo a la información brindada por los familiares de Ana María, el masculino circulaba a alta velocidad por la calle Bynnon sentido a la avenida Donato Álvarez y tras una brusca maniobra, el auto dio vuelta hacia su derecha, impactando de lleno a la mujer con la parte trasera del vehículo, lo que ocasionó que la trabajadora escolar se embista contra el paredón de una casa y caiga en el suelo en estado inconsciente, viéndose a simple vista lesiones sangrantes sobre su cabeza.

La situación alertó a los vecinos, quienes salieron a asistir a la mujer y llamar a los equipos de emergencia, pero en ese momento, aseguran que el infractor intentó darse a la fuga en un aparente estado alcohólico y bajo el efecto de estupefacientes. Tras ello, los ciudadanos lo atraparon e impidieron su fuga hasta la llegada de la policía, quien lo trasladó a la seccional de la comisaría tercera de Almirante Brown.

Testigos indicaron que la ambulancia tardó unos 30 minutos en llegar al lugar. Cuando llegaron los profesionales de la salud, constataron la gravedad del caso y la trasladaron al Hospital Oñativa de Rafael Calzada, donde ingresó en estado crítico, con veinte fracturas del lado izquierdo de su cuerpo, afectando pulmones, costillas, fémur, tibia y peroné, como así también un sangrado constante por la vía urinaria.

Pasadas las horas, la víctima seguía sin recuperar el conocimiento y con un fuerte traumatismo de cráneo, siendo conectada y entubada a un respirador artificial. Fue en ese momento que la familia recibió un llamado de un vecino que aseguraba que el acusado estaba libre transitando normalmente por la calle, mientras ellos creían que se encontraba demorado en la comisaría.

Hacia la noche, los médicos confirmaron la peor noticia, la mujer falleció tras un paro cardio respiratorio, sin haber podido recuperar el conocimiento hasta ese entonces.

La indignación fue tan fuerte que los familiares se dirigieron a la comisaría 3ra. de Almirante Brown en busca de explicaciones ante la liberación del detenido. «Sin tener un parte médico del estado de Ana María se dispuso la liberación del único responsable por la muerte de mi tía, una señora responsable que todos los días se esforzaba para darle todo a su familia, para que este asesino, drogado y alcoholizado y sin permiso alguno para manejar le arrebate la vida» expresó el sobrino de Cantero, quien apuntó toda la responsabilidad contra dicha seccional policial.

Finalmente, la familia informó la muerte de la mujer a la comisaría, quien dialogó con el fiscal de turno, el cual no saben el nombre ni ningún dato porque expresan que no figura en las denuncias. «La oficial Melina Garay nos transmitió lo dispuesto por el Fiscal, e indicó que no tomaría ningún temperamento, a pesar de caratular la causa como Homicidio Culposo» expresaron los familiares de la víctima.

Además, aseguraron que nunca le realizaron la prueba de narcóticos ni pericias al vehículo. «Nadie nos va a devolver la vida de mi tía, pero esta persona es un asesino, tiene que estar preso, cumpliendo y pagando por el arrebato de la vida de mi tía y no vamos a descansar hasta que se haga justicia» concluyó Damian, sobrino de Ana María Cantero.