A pesar de la restricción, bares y cafés de Quilmes centro ya atienden con mesas al aire libre

La imagen que sorprendió a muchos vecinos, fue la de los diferentes comercios gastronómicos de Quilmes que abrieron este miércoles a pesar de que aún, el Gobierno no lo ha permitido. Los comerciantes aseguran que necesitan trabajar y abrir al aire libre con protocolos, ya que no pueden soportar más los gastos que trajo la cuarentena a raíz del Coronavirus.

Uno de los lugares más transitados del centro quilmeño, las inmediaciones de la Plaza Conesa. Allí fueron en su gran mayoría los locales que se pusieron de acuerdo para abrir sus puertas al público desde hoy, ya que no pudieron soportar ni un día más la incertidumbre de saber cuándo estarán habilitados oficialmente. A pesar de esto, aún no ha trascendido la noticia sobre ninguna clausura por parte del municipio.

Mesas y sillas en las veredas, algunos hasta en las terrazas y balcones de los comercios gastronómicos. Alcohol en gel, distancia social y protocolos con las cartas para realizar los pedidos, fue lo que se vio hoy en el centro de la ciudad, donde los vecinos fueron acercándose a consumir alimentos y juntarse con sus seres queridos a tomar un café, algo que muchos no hacían desde marzo de este año.

Desde la Cámara de Gastronómicos de Quilmes, Alejandro Larumbe, explicó que “hay un diálogo con el municipio pero no estamos de acuerdo con la demora de apertura del área. Estamos preparados para trabajar sin generar contagios pero hoy no hay una autorización. A lo mejor son aperturas toleradas las que se dieron hoy. La Cámara no planteó a los socios que abran pero cada uno de los miembros puede hacer lo que quiera, son 117 socios, cada uno tiene sus necesidades y se atendrá a las consecuencias. Es mejor hacer algo todos juntos, con protocolos y ordenados, a que se genere una diáspora que cada uno haga lo que le parezca. Y además, no hay una explicación lógica ante la contracara que es: partidos de futbol en el río de Quilmes, amontonamientos en todos los espacios verdes, gente comiendo en los bancos de las peatonales, y las colas de los bancos, y ahí no se hace nada, pero se detiene el comercio. Se hace muy difícil, entendemos que no hay mucho margen de negociación”.