Mostrar resumen Ocultar resumen
Rodolfo Arruabarrena ultima detalles para el clásico del domingo en el Cilindro y las decisiones pasan por el estado físico de varios futbolistas tras una seguidilla de compromisos. La novedad más relevante: un defensor clave no estará por una inflamación en el pubis, lo que obliga al técnico a recalcular el esquema y la rotación.
Boca ya dejó atrás la serie por la Copa Sudamericana y ahora concentra recursos para afrontar a Racing, un rival que llega con su propia urgencia. El cuerpo técnico evaluó a los futbolistas que vienen con más carga de minutos y, según las pruebas médicas, definirá si mantiene la base o si opta por variantes tácticas que alivien desgaste.
Marcelo Gallardo, ficha cerrada para dirigir a la selección ecuatoriana
Súper Niño provoca alerta por lluvias y sequías: qué debes saber hoy
En la mañana de prácticas, la ausencia más clara fue la de Lautaro Di Lollo, a quien se le detectó una inflamación en la zona púbica y quedó descartado de la convocatoria. Su lugar en el once sería tomado por Nicolás Figal, con lo que el esquema defensivo pierde una de sus piezas juveniles pero gana experiencia.
Otra duda está en el medio: Santiago Ascacibar llega con mucha carga de minutos —es uno de los futbolistas con más participación en cancha— y su presencia en el equipo no está asegurada. Si Arruabarrena decide preservar a Ascacibar, Leonel Flores podría ingresar, lo que abriría la posibilidad de pasar del habitual 4-3-3 a un 4-2-3-1 para sostener mayor frescura en la mitad de la cancha.
Qué se juega Boca con estos cambios
La decisión sobre el mediocampo no es menor: mantener a Ascacibar implica más control y recuperación, pero también riesgo de desgaste para partidos consecutivos. Incluir a Flores supone juventud y energía, a costa de menor roce en duelos físicos. Además, la eventual salida de un extremo como Sebastián Villa para que entre el juvenil altera la lectura ofensiva del equipo.

- Prioridad del cuerpo técnico: cuidar el físico de los titulares claves y evitar lesiones mayores antes de la próxima fecha.
- Impacto táctico: cambio de 4-3-3 a 4-2-3-1 posible si Flores sustituye a Ascacibar.
- Alternativa defensiva: Figal ingresaría por Di Lollo para mantener solidez en la zaga.
Probable alineación para visitar a Racing
- Arquero: Álvaro Montero
- Defensa: Dylan Gorosito; Nicolás Figal; Ayrton Costa; Lautaro Blanco
- Volantes: Milton Delgado; Tomás Belmonte; Ascacibar o Flores
- Delantera: Villa o Flores; Miguel Merentiel; Tomás Aranda
No todas las dudas son tácticas: hay bajas confirmadas que condicionan al entrenador. El capitán Leandro Paredes continúa la recuperación por una inflamación en el isquiotibial izquierdo y quedó fuera del clásico; la idea es no arriesgarlo y tenerlo disponible para la fecha siguiente. A esa ausencia se suman Marco Pellegrino, con una molestia en el posterior izquierdo, y el lateral Leandro Lozano, que volvió a sentir problemas en una zona ya sensible en el semestre.

Con tres ausencias seguras y varias incógnitas por resolver, Arruabarrena optará por priorizar el control de minutos y la solidez en el fondo. La lectura inmediata: un Boca algo más cauteloso, con la intención de no perder equilibrio ante un Racing que suele aprovechar desajustes en la transición.
Claves a seguir antes del clásico
- Estado de Ascacibar tras la práctica del viernes: definirá si es titular.
- Confirmación de la banca: cuánto tiempo jugarán los titulares más cargados de minutos.
- Opciones ofensivas: si Villa mantiene su lugar o si el técnico apuesta por mayor dinamismo con Flores.
En síntesis, la formación que presente Boca en Avellaneda dependerá más de la gestión física que de una apuesta puramente táctica. El entrenador busca equilibrar competitividad y cautela para no comprometer el calendario inmediato, y esas prioridades marcarán el once inicial que saldrá al Cilindro.












