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Platense sorprendió en Montevideo y se llevó un triunfo clave ante Peñarol que altera las expectativas del grupo en la Copa Libertadores. El resultado no solo refrenda el presente del equipo sino que reaviva la ilusión de una clasificación que, hasta hace poco, pocos habían previsto.
El partido se definió con momentos puntuales: un cabezazo letal de Agustín Mainero tras un centro milimétrico de Silva y la ejecución fría de un penal por parte de Zapiola tras una mano de Remedi que el árbitro no pudo dejar pasar. Entre ellos, la actuación sólida del arquero Borgogno sostuvo al equipo en dos intervenciones decisivas, una en cada tiempo.
En la tribuna visitante, varios miles de aficionados acompañaron al equipo y celebraron el gesto táctico con el que Platense fue a buscar el triunfo en un estadio donde Peñarol acumulaba un largo invicto. El equipo mostró carácter táctico: presión alta, transiciones rápidas y superioridad numérica en ataque en distintas fases del juego.
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Figuras y funcionamiento
La construcción colectiva tuvo pilares concretos. La zaga combinó experiencia y juventud: Mendía y Cuesta neutralizaron la mayoría de los intentos aurinegros, mientras que en la medular emergieron Amarfil y Pablo Ferreira como los principales sosténes del equipo, con presencia física y salida limpia desde el fondo.
- Mainero: Gol de cabeza que abrió la diferencia y le dio al equipo el impulso anímico.
- Zapiola: Seguridad desde los doce pasos para sentenciar la victoria.
- Borgogno: Dos atajadas clave que mantuvieron el cero cuando el partido estaba parejo.
- Silva: Asistencia precisa en el gol decisivo.
- Retamar y Nasif: Movilidad en tres cuartos de cancha y trabajo constante para competir mano a mano con la defensa rival.
Peñarol llegaba con la confianza de un invicto largo en su estadio —una racha que incluía 23 partidos sin perder allí— y con un buen antecedente reciente tras empatar en Bogotá. Por eso la derrota tiene mayor valor: Platense fue capaz de doblegar a un rival que históricamente es fuerte en su cancha.
Qué implica para la tabla
Con el triunfo, Platense queda segundo en su zona, por detrás de Corinthians, y se prepara para una seguidilla de dos partidos como local que pueden cambiar el panorama del grupo. Ganar en Vicente López será determinante para meterse de lleno en la pelea por los puestos de clasificación.
La victoria también forma parte de una dinámica más amplia: el equipo repite actuaciones sólidas que ya le permitieron medirse de igual a igual contra clubes grandes en torneos recientes. Los cambios de nombres en la nómina no afectaron la identidad colectiva; los refuerzos —y los jóvenes que se consolidan— respondieron en un contexto exigente.
En lo inmediato, la atención gira hacia los próximos compromisos en casa: mantener la regularidad será la única forma concreta de traducir este impulso en resultados que aseguren la continuidad en la fase definitoria del torneo.
Para los hinchas, la jornada dejó sensaciones inéditas: expectativas cumplidas por ahora, y la posibilidad de que lo logrado sea apenas el inicio de algo mayor. El plantel, por su parte, volvió a demostrar que puede sostener la presión y convertir momentos puntuales en una ventaja competitiva real.












