Despiden los restos del policía asesinado en Longchamps




Familiares, compañeros y vecinos le dan el último adiós el efectivo de la Metropolitana que fue asesinado durante un robo en un supermercado

Familiares, amigos, compañeros y vecinos en Parque Avellaneda le dieron el último adiós al cuerpo de Carlos Molero, el efectivo de la policía Metropolitana que fue asesinado por delincuentes en un robo.

Según informó esa fuerza de seguridad, la inhumación se hará en el cementerio de Flores, ubicado en la avenida Varela y Balbastro. Molero, quien se desempeñaba como subinspector, recibió un tiro en la cabeza al querer atrapar a cuatro delincuentes que robaron un supermercado chino.

El hecho ocurrió el jueves hacia las 20, en un comercio ubicado en Hipólito Yrigoyen al 1.800, en la localidad de Longchamps, donde el policía, vestido de civil, se encontraba haciendo las compras junto a su pequeña hija, testigo del trágico desenlace.

Según pudo observarse a través de las cámaras de seguridad, dos delincuentes ingresaron al comercio, uno de ellos tomó a un vecino de rehén y el otro se dirigió hacia la caja registradora. La voz de “alto” de Molero desató una balacera que obligó a los delincuentes a intentar escapar.

Al ver cómo se fugaban, Molero, con su arma reglamentaria, qusio salir a la calle para atraparlos pero todo terminó de la peor manera: cuando se asomó, un disparo impactó en su cabeza. Agonizó un par de horas en el Hospital Lucio Meléndez y murió.

Dos de los ladrones que habían sido impactados por los disparos del oficial de la Metropolitana murieron a pocos metros del supermercado. Los otros dos cómplices se dieron a la fuga corriendo y dejaron abandonada la camioneta -robada- que usaron para ir hasta el local.

En el lugar se hallaron las armas de los delincuentes y la que usó el efectivo. Tomó intervención la comisaría séptima de Almirante Brown, donde se instruyeron actuaciones por “homicidio en ocasión de tentativa de robo calificado en poblado y en banda”.