Dos alumnos del sexto año del colegio privado Quilmes High School comenzaron las clases con una suspensión, ya que arrojaron una bomba de humo que le ocasionó quemaduras leves a una compañera, tras el festejo denominado “Último primer día”.


 

La dirección del colegio Quilmes High School decidió en el día de hoy suspender a dos alumnos del último año de la secundaria tras un excesivo festejo en el que terminaron lastimando a una compañera.

Los escolares sancionados llegaron a la escuela cerca de las 7:20 hs. de la mañana y arrojaron en la calle una bomba de humo. A pesar de este primer acto un poco escandaloso, las autoridades permitieron que los alumnos ingresen al establecimiento y una vez en el interior siguieron tirando bombas de humo. Uno de estos artefactos le ocasionó quemaduras leves a una alumna, por lo que los directivos decidieron suspender a los dos estudiantes protagonistas de estos hechos.

 

¿Qué es el “Último primer día”?

Es una práctica que se extendió acompañada por el efecto multiplicador de las redes sociales. No importa que el motivo resulte difícil de explicar. Se trata de “el último primer día”, en el que los estudiantes secundarios que ingresan al tramo final del ciclo deciden pasar toda la noche despiertos en “previas”, reuniones entre compañeros o fiestas para luego asistir a clases sin dormir.

La celebración no tiene reglas establecidas. Las posibilidades son variadas: encuentros de compañeros en la casa de algún voluntario; “juntadas” en un parque o espacio público; festejos en confiterías, pubs o boliches. Cada grupo define –a través de los contactos por Facebook o Twitter– el lugar y el formato.
Ya de madrugada, las promociones de futuros egresados se congregaron en las esquinas y en las cercanías de los colegios y se prepararon para ingresar a las aulas, para pasar “el último primer día de clases”.

“La idea es entrar al último primer día de clases amanecido” dicen los estudiantes a través de las redes sociales.