A un grupo de seis personas pareció no importarle la cuarentena obligatoria. Sacaron los parlantes a la vereda, pusieron música y tomaban alcohol. Los vecinos los denunciaron al 911.

Personal de la comisaría 4ta. de Quilmes acudió a un llamado por ruidos molestos y violación del DNU que establece el aislamiento obligatorio. Al llegar a la calle 821 y Donato Álvarez los efectivos se encontraron con cinco hombres y una mujer bebiendo alcohol en la vereda.

Allí, les solicitaron que vuelvan a sus casas y apaguen la música, pero ellos se negaron. En ese momento, y con ayuda de otros móviles policiales lograron la reducción de las personas y trasladarlos hacia la dependencia policial.

Se les secuestró el parlante, quedaron demorados y a disposición del Juzgado Federal nº1 a cargo del dr. Arturi.