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La influencer Lola Latorre enfrentó esta semana una ola de críticas después del debut de Sorbo, su nueva bebida de electrolitos con colágeno, debido a que las fotografías de la campaña guardan una notable semejanza con la estética de Rhode, la marca de belleza de Hailey Bieber. La polémica explotó tras el lanzamiento y plantea preguntas sobre la responsabilidad creativa y el uso de imágenes generadas por inteligencia artificial.
El conflicto se originó cuando, tras la presentación oficial de Sorbo, usuarios comenzaron a publicar comparativas que mostraban paralelismos visuales entre ambas campañas. En televisión y redes, Latorre ofreció explicaciones públicas y reconoció errores en la supervisión del proyecto.
Lo que contó Latorre
En el programa donde habló, Latorre explicó que no estuvo involucrada en la selección de referencias fotográficas y que la semejanza la tomó por sorpresa. Señaló que el equipo creativo empleó herramientas digitales para generar imágenes y que la edición final terminó por reproducir una estética muy parecida a la de Rhode.
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Reconoció además que, como rostro de la marca, tiene una responsabilidad directa: dijo que pudo haber señalado antes las coincidencias y admitió su frustración con el proceso creativo. «No quise hacer plagio», afirmó, y pidió disculpas ante la repercusión pública.
Por qué importa ahora
Este caso sintetiza dos debates contemporáneos: la creciente dependencia de la generación automática de imágenes en campañas comerciales y la transparencia en proyectos liderados por figuras públicas. Para marcas emergentes, una crisis de este tipo puede traducirse en pérdida de confianza y complicaciones legales. Para el público, plantea dudas sobre autenticidad y originalidad en publicidad.

- Riesgo reputacional: un lanzamiento empañado puede afectar ventas y la recepción futura de la marca.
- Aspecto legal: la similitud visual con otra marca establecida puede abrir cuestionamientos jurídicos sobre derechos de autor o propiedad intelectual.
- Ética y IA: el uso de imágenes generadas por inteligencia artificial obliga a mejorar estándares de revisión para evitar imitaciones involuntarias.
- Responsabilidad del influencer: los creadores que prestan su imagen a productos deben supervisar procesos creativos y aprobar materiales antes de su difusión.
Contexto y precedentes
Rhode, la línea cosmética fundada por Hailey Bieber en 2022, estableció una estética reconocible en redes y medios. Eso explica por qué cualquier campaña con tonos, composiciones o poses similares suele atraer atención inmediata y comparaciones en plataformas públicas.
Expertos en branding consultados en casos previos sostienen que las coincidencias visuales no siempre constituyen plagio, pero subrayan la importancia de documentar procesos creativos y referencias para defender decisiones ante controversias.
Por su parte, Latorre dijo que ya conversó con los directores creativos implicados y que asumirá el rol de explicar públicamente lo ocurrido. No se anunciaron hasta ahora medidas concretas sobre la retirada o modificación de las imágenes incriminadas.
La reacción en redes continuará siendo un indicador clave para medir el impacto real en la reputación de Sorbo, y el caso sirve como recordatorio para marcas y creadores sobre la necesidad de controles más rigurosos cuando se recurre a recursos digitales en campañas comerciales.












