PASO en riesgo: oficialismo lanza plan para derogarlas

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La designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete abrió una ronda de conversaciones con gobernadores que podría definir el futuro inmediato de las primarias. El Gobierno busca sellar apoyos para avanzar en una reforma electoral cuyo resultado —derogación o suspensión temporal de las PASO— tendrá impacto directo en el calendario de votaciones y en el gasto público.

En sus primeras horas en el cargo, Santilli se reunió con mandatarios provinciales con el objetivo explícito de destrabar el trámite en el Congreso y sumar votos en el Senado. La Casa Rosada impulsa cambios de fondo en el sistema de partidos y en las reglas para competir en las urnas; pero, consciente de la composición parlamentaria, no descarta una solución intermedia: suspender las primarias en lugar de eliminarlas definitivamente.

Lo que propone el proyecto oficial

El texto enviado por el Ejecutivo en abril apunta a endurecer requisitos y ordenar el mapa partidario. Entre las propuestas centrales figuran:

  • Mayor territorialidad: exigir presencia en al menos 10 provincias para conservar la personería, frente a las 5 actuales.
  • Afiliados: elevar el piso de 4.000 a 10.000 afiliados en distritos de peso, como la provincia de Buenos Aires.
  • Afiliación digital: permitir el registro por medios electrónicos para agilizar trámites.
  • Reducción de partidos: intención explícita de disminuir la cantidad de fuerzas registradas y la fragmentación política.

La argumentación oficial se apoya en dos líneas: ahorro fiscal —con una estimación del gasto en PASO entre US$250 y US$300 millones— y la reducción de la «saturación» de calendarios electorales y espacios televisivos. Desde el Ejecutivo sostienen que estas medidas simplificarán la competencia y disminuirán costos para el Estado y para los votantes.

Apoyos y resistencias en el mapa provincial

En la mesa de negociación hay gobernadores que ya se alinearon con la Casa Rosada y otros que piden cautela. Entre quienes respaldan la iniciativa aparecen mandatarios como Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Marcelo Orrego (San Juan), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Martín Llaryora (Córdoba).

En sentido contrario, algunos gobernadores no comparten la eliminación total. El caso de Maximiliano Pullaro (Santa Fe) ilustra la complejidad: su provincia avanza con una reforma local que mantiene primarias, pero él no descarta acordar una suspensión temporal para la próxima elección en coordinación con mandatarios patagónicos.

En el Senado la presión pragmática ya se siente. La jefa del bloque libertario admitió que no cuentan con los números para imponer una derogación completa, lo que colocó a la suspensión temporal como la vía con mayor margen de negociación.

Negociación y calendario

El Gobierno fijó un cronograma ambicioso: busca la media sanción en el Senado en agosto. La reforma será el asunto principal de la próxima reunión de la mesa política, que marcará además la primera participación formal de Santilli tras la salida de Manuel Adorni y que estará encabezada por la secretaria general, Karina Milei.

Las tratativas no se limitan a lo electoral: en la negociación aparecen reclamos cruzados sobre fondos, obras públicas, transporte y coparticipación. Ese paquete de demandas complica y, a la vez, condiciona los apoyos provinciales.

¿Qué implica para votantes, partidos y provincias?

  • Para los votantes: menos fechas electorales en el calendario si se elimina o suspende la PASO; menos consultas primarias a nivel nacional.
  • Para los partidos pequeños: riesgo real de perder personería por no alcanzar nuevos umbrales territoriales y de afiliados.
  • Para las provincias: margen para mantener reglas propias (como Santa Fe) o negociar compensaciones a cambio de apoyos.
  • Para las cuentas públicas: una reducción del gasto asociado a la organización de primarias a nivel nacional, según cálculos oficiales.

La discusión entró en una fase práctica: el oficialismo asegura tener buena parte del texto construido, pero descarta fragmentar el tratamiento para evitar que se aprueben solo los artículos menos conflictivos. Esa decisión apunta a lograr un acuerdo integral que incluya concesiones a los gobernadores que aún dudan.

En las próximas semanas se definirá si la reforma llega al recinto como una propuesta de derogación total, como una suspensión temporal o si termina diluyéndose en un intercambio mayor de compensaciones entre Nación y provincias. El resultado tendrá efectos concretos en el próximo calendario electoral y en la composición del mapa partidario argentino.

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